Cada 18 minutos fue asesinado un mexicano durante 2017; la cifra se incrementará

Sin contar aquellos muertos que no han sido registrados. De acuerdo con un estudio del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC). El año pasado cada 18 minutos y un segundo una persona fue asesinada en territorio mexicano.

Los datos de la organización indican que, entre enero y diciembre del año pasado, 29 mil 168 mujeres y hombres fueron asesinados con armas de fuego, punzo cortantes o de forma violenta.

“Necesitamos empezar a combatir seriamente el tráfico y el comercio ilegal de armas en el país; si hoy más del 66 por ciento de los homicidios se comete con arma de fuego y vemos crecer el robo con sus máximos históricos, el robo a negocio con sus máximos históricos, es porque hoy tenemos una disponibilidad enorme de armas en el país y estas Se comercian en total impunidad a lo largo de la República mexicana”, aseguró.

             

Durante la presentación del informe, Francisco Rivas, director del ONC, informó que, en Guerrero, dos mil 529 personas fueron privadas de la vida; Estado de México, dos mil 368; y Baja California, dos mil 317, entidades con más registros.

Rivas explicó que los altos índices de violencia en 2017, originó que Aguascalientes, uno de los estados más seguros, destacará el año pasado, como una de las entidades con la mayor tasa de carpetas de investigación por extorsión, robo a casa habitación y transeúnte.

En la presentación del documento “La consolidación de los registros estadísticos y estadísticas delictivas en México”, agregó que las tres entidades federativas que con mayores tasas de carpetas de investigación por homicidio doloso en diciembre de 2017 son: Colima con incremento de 10.30 por cada 100 mil habitantes; Baja California Sur con 7.53 carpetas y Guerrero con 5.66, las tres por arriba de la media nacional.

Francisco Rivas, detalló que existen nuevos focos rojos en materia de seguridad y estos son: Aguascalientes, Querétaro y Zacatecas, cuyo deterioro en sus condiciones de seguridad, se debe a las altas tasas de delitos patrimoniales como el robo en diversas modalidades.