Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

Alemania pinta a México como una tierra sin ley; el peor lugar para visitar

Inseguridad en aumento, crímenes violentos como resultado de la delincuencia y el crimen organizado –robos, secuestros, homicidios, actos de venganza que se desarrollan cada vez más en lugares céntricos a plena luz del día— manifestaciones políticas que pueden convertirse en enfrentamientos violentos; bloqueos que a veces se disuelven violentamente y, por si fuera poco, fenómenos naturales como la frecuente actividad del volcán Popocatépetl y los constantes sismos y réplicas…

Para el gobierno alemán, México es un país sin ley, el peor lugar para visitar, ya no se diga para vivir. Por ello, en un demoledor documento, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania emitió una severa alerta a los alemanes que quieran visitar México en un contexto electoral en el que se espera, advierte, “un nuevo aumento de la violencia”.

El documento es la reacción de Alemania ante la desaparición de los tres ciudadanos italianos en Jalisco, que presuntamente fueron entregados por policías al crimen organizado,.

“La situación de seguridad en muchas partes de México está empeorando constantemente. Solo por las elecciones presidenciales, del Congreso y gobernadores del 1 de julio de 2018, se espera un nuevo aumento de la violencia”, advierten.

   

Señala que, en las disputas del crimen organizado, “incluso los transeúntes pueden ser perjudicados” y que las manifestaciones políticas que pueden convertirse en enfrentamientos violentos “deben evitarse”.

Alerta a los ciudadanos alemanes sobre destinos como Tamaulipas, Sinaloa (excepto Mazatlán y la línea de ferrocarril de “El Chepe”), Colima (con la excepción de Manzanillo) y sobre las áreas rurales de los estados de Guerrero, Michoacán y Jalisco, así como de la región fronteriza con Estados Unidos. En Guerrero sólo exceptúa Zona Diamante y Pie de la Cuesta.

Y sobre Cancún advierte: “No se recomienda quedarse durante la noche en el centro de Cancún. Recientemente, hubo varios enfrentamientos violentos”.

También recomendó a sus ciudadanos que tengan “especial cuidado” al conducir en carretera, especialmente en los estados de Guerrero y Jalisco; en las áreas rurales de los estados de Veracruz, Puebla, Chihuahua, Durango, Nuevo León y Morelos, las zonas turísticas de Acapulco, Guerrero, y Los Cabos Baja California Sur; en las zonas fronterizas con Guatemala y Belice; en cada zona del Estado de México, incluyendo Ecatepec, Naucalpan, Nezahualcóyotl, y “en ciertos barrios de la capital: Tepito, Doctores, Lagunilla, Venustiano Carranza, Gustavo A. Mero e Iztapalapa.

El Ministerio de Relaciones alemán explica que, en medio de la expansión de la delincuencia, en México se registran robos, secuestros virtuales, accidentes fingidos y homicidios en los que pueden verse involucrados incluso policías o personas con uniformes.

“Las fuerzas de policía o el personal de seguridad uniformado o los delincuentes que se hacen pasar por tales pueden, en principio, estar implicados en delitos penales. Para personas desconocidas, los viajeros deben reservarse con información personal. En el caso de ‘secuestros virtuales’, se debe preservar la calma y se debe intentar establecer contacto con los familiares supuestamente secuestrados de otras maneras”, recomienda Alemania a sus ciudadanos.

Les advierte también que “en muchas regiones, hay conflictos armados entre las fuerzas de seguridad del estado y el crimen organizado.

“Especialmente pronunciada es la violencia en los estados del norte y oeste de la costa del Pacífico, así como las grandes ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez, Reynosa, Matamoros, Tampico, Acapulco y Torreón. Incluso en las zonas adyacentes a los municipios de Ciudad de México Estado de México y en los estados de Puebla y Veracruz, el número de crímenes violentos está aumentando”, alerta.

En su mapa del miedo, describe al territorio mexicano advirtiendo los riesgos en carreteras, en el transporte público y remata con los desastres naturales, el colmo de la fatalidad para los turistas.