“Algún día, no sé cuándo, diré por qué estoy aquí”, declara a la televisión Javier Duarte

Quien fuera gobernador de Veracruz y ejemplo del nuevo PRI, Javier Duarte de Ochoa, quiere hablar, pero tiene miedo; sin embargo, se compromete a hacerlo… “Algún día, no sé cuándo, diré por qué estoy aquí (en prisión)”, declaró a Imagen Noticias.

Duarte de Ochoa, quizá el mayor defraudador oficial de Veracruz decidió reaparecer en los medios de comunicación el mismo día del primer informe de Gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, solo para robarle cámara.

No fue una entrevista la presentada por Ciro Gómez Leyva, algunos comentarios,pero no se ve que los diga el gobernador. Bajo esa temática, según dijo:

“Te lo voy a decir en buen jarocho, me estoy mordiendo un huevo por no decir todo lo que tengo que decir y el otro por no mentarle su madre a Miguel Ángel Yunes”.

Se ve a Duarte con el cabello, poco y muy corte y abundante barba. Viste color caqui, como hacen los presos bajo proceso en el Reclusorio Norte en el que vive en área de ingreso. Por razones de seguridad, no puede ser llevado a las áreas de población general.

No está deprimido, al menos no en apariencia: se ríe a carcajadas, entreverando opiniones políticas con aforismos de su propia creación. Dice comer bien, que el trato es bueno y repitió el verso sobre la prudencia y la ausencia, según su conveniencia, según narra el reportero.

Entre los detalles que narró el periodista llama la atención que Duarte de Ochoa porta un reloj Casio con la hora de Londres, Inglaterra, en donde habita su esposa Karime Macías Tubilla.

En el escueto mensaje, le promete a Ciro Gómez, ser el primero al que le conceda una entrevista, “en el momento procesal oportuno”.

“Te suplico me entiendas, por las circunstancias en que no puedo dar una entrevista en este momento”, dijo Duarte de Ochoa.

Pero el reportero reveló otro detalle, el político veracruzano lee por las noches y duerme durante el día, aunque negó estar deprimido. Es decir, que tiene el privilegio de contar con luz eléctrica las 24 horas del día.

A diferencia de su estancia en Guatemala, Duarte de Ochoa aseguró -dijo el reportero- que come bien y que el trato en el reclusorio es bueno y que el semblante del ex gobernador no ha decaído pues, por el contrario, ríe a carcajadas.

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