Astudillo amenaza a medios de comunicación

Una vez más el gobernador de Guerrero, el priista, Héctor Astudillo, trata de tener el control de lo que se informa en materia de seguridad en los medios de comunicación, y ahora amenaza con demandas a quienes publiquen sobre el tema.

Tras la difusión del video donde aparecen seis policías abatidos, Astudillo amenazó a medios, no solo de su estado, sino de todo el país.

“Cualquier material audio visual que atente contra los derechos de las víctimas y contribuya a la revictimización, es reprobable. No se tolerará su difusión por ningún medio de comunicación”, señaló.

La impotencia de no poder, pese al gran despliegue humano y económico que le ha otorgado el gobierno federal el gobierno del priista ya no sabe qué hacer para la gente se sienta menos insegura en su territorio.

Luego de los hechos de la comunidad de Tondonicua, municipio de Petatlán, el gobernador Astudillo dijo que hay información de quiénes fueron y dónde se mueven los responsables del ataque a los elementos de la policía, al mismo tiempo que condenó y reprobó este hecho en donde fallecieron seis agentes de la Policía del Estado.

“Los hechos están ligados desde la información que nosotros tenemos, por supuesto que el emboscar policías que venían de servir, de relevarse de cuidar un pueblo que está en las partes medianamente altas y fueron emboscados a consecuencia de otra confrontación que hubo entre policías y grupos delictivos. Hay información de quienes fueron, donde se mueven y la denominación del grupo. Nuestro compromiso es para que toda esta gente que está actuando fuera de la ley pueda ser colocada a la cárcel”, detalló el mandatario.

Y es que en un video que se difundió luego de la emboscada se pueden ver cadáveres y sangre. Un hombre  con un celular documenta  (y amenaza).

“Con el chivo loco nadie se mete, bola de perros, aquí con nuestro cartel y no se van a morir en vano y cuando entren van a entrar a como salieron hijos de su puta madre”, dice el hombre mientras filma los cuerpos de los policías.

Los uniformados brindaban medidas a personas de la comunidad El Camalote, y en el cambio de turno regresaban a Zihuatanejo fueron agredidos.