Barbarie en pleno siglo XXI; niño de 14 años muere por torturas policiales, en SLP

Un niño de apenas 14 años de edad perdió la vida a consecuencia de una serie de torturas a que fue cometido por parte de elementos de la Policía Municipal de Ciudad Valles, que detuvo a dos jóvenes el 14 de abril pasado.

José Antonio Flores, quien tenía 14 años de edad, murió como consecuencia  de los actos de tortura, informó el Consejo Ciudadano de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) .

El Consejo salió a pronunciarse ante la gravedad del proceder de los preventivos de ese municipio, quienes sometieron al menor y otro joven de 19 años a choques eléctricos, los desnudaron y les dispararon agua con una manguera a presión, les hicieron untarse gasolina y beber agua sucia, además de someterlos a golpizas en al menos dos momentos durante el tiempo en que los tuvieron detenidos.

Ambos muchachos fueron sorprendidos en el interior de las instalaciones de un canal de televisión, cuya propietaria llamó a la Policía Municipal.

   

Al arribar los agentes preventivos, éstos sometieron al menor de 14 años y el otro joven de 19 mediante una golpiza que duró por lo menos media hora, después de lo cual los preventivos taparon la cara a los jóvenes con sus propias camisetas.

Enseguida los subieron a una patrulla, para “pasearlos” por la ciudad y llevarlos a un punto cerril, donde nuevamente fueron golpeados, de acuerdo con la denuncia hecha por sus familiares y el expediente iniciado por la propia CEDH.

Posteriormente, según el relato de hechos, José Antonio y su amigo fueron llevados a la sede de la comandancia de Ciudad Valles, donde fueron obligados a desnudarse, se les lanzó agua con una manguera a presión y recibieron descargas eléctricas, entre otros actos de tortura que incluyeron rociarles gasolina en las manos y obligarlos a que se untaran el combustible en el cuerpo.

Como consecuencia, José Antonio comenzó a vomitar, a pesar de lo cual fue presentado ante el Ministerio Público varias horas después de su detención por los policías, con un certificado médico de que él y el otro joven se encontraban en perfecto estado de salud.

La Subprocuraduría sostuvo la versión de que, ante la condición del menor, un médico legista pidió su traslado a un hospital.

Sin embargo, en el pronunciamiento público hecho este viernes por el Consejo Ciudadano de la CEDH, se contradijo tal versión: “José Antonio Flores vomitaba mientras fue víctima de tortura, por lo que a las 9:00 horas del 15 de abril fue trasladado al Hospital General de Ciudad Valles para recibir atención médica, donde permaneció esposado y, a pesar de la situación, los ministeriales del Hospital General lo trasladaron al MP ingresándolo a celdas ministeriales, donde permaneció detenido por siete horas, informándoles que quedarías en libertad”.

Finalmente, José Antonio falleció cuatro días después con los intestinos perforados, edema cerebral y golpes en todo el cuerpo, según el reporte médico.