Cae en CDMX acusado de desaparecer gente incómoda para Javier Duarte

El tipo hacía una vida normal en la Ciudad de México, cuando trabajos de inteligencia lo localizaron y este domingo, mientras festejaba la victoria de México en el Mundial Rusia 2018, agentes ministeriales de Veracruz cumplimentaron la orden de aprehensión en contra de Luis Ángel Bravo Contreras, ex titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) del gobierno de Javier Duarte de Ochoa, involucrado en la desaparición de personas.

Sobre Bravo Contreras pesa, desde mayo pasado, una orden de aprehensión en su contra por el presunto delito de desaparición forzada de personas. Existen pruebas de que ordenó a personal bajo su mando ocultar y alterar el hallazgo de 13 cuerpos localizados.

El 11 de mayo, la FGE obtuvo orden de aprehensión contra Bravo Contreras por su probable intervención en la comisión del delito de desaparición forzada de personas, en la modalidad de entorpecer la investigación y apoyar a que los responsables de su comisión eludieran la acción de la justicia.

   

El actual gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares, ofreció una recompensa de 5 millones de pesos por información que ayudara a localizar y capturar a Bravo Contreras, quien está relacionado la localización de los restos de al menos 19 personas, por personal de la fiscalía, en la barranca de La Aurora, municipio de Emiliano Zapata, el 19 de enero de 2016.

Personal de servicios periciales de la FGE originalmente reportó haber descubierto sólo seis cuerpos.

La actual Fiscalía General de Veracruz cuenta con datos de prueba que acreditan que Bravo Contreras ordenó a personal bajo su mando ocultar y alterar el hallazgo de 13 cuerpos localizados en esa barranca.

Bravo Contreras fue el tercer fiscal en el gobierno de Javier Duarte. Llegó a la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado –que después pasaría a ser la FGE– el 25 de febrero de 2014, tras la renuncia de Felipe Amadeo Flores Espinosa.

Un año más tarde, el 30 de enero de 2015, como resultado de reformas en procuración de justicia, fue ratificado por el Congreso del estado como fiscal general por nueve años.

Durante el tiempo que estuvo al frente de la FGE, Bravo Contreras se distinguió por tratar de minimizar los casos de personas desaparecidas en el gobierno de Javier Duarte.

En abril de 2015, a petición de las familias de desaparecidos, elementos de la Policía Ministerial inspeccionaron un predio en la zona norte de Veracruz, donde presuntamente hallarían indicios de personas desaparecidas.

Sin embargo, Bravo Contreras dijo que policías ministeriales habían recorrido el sitio, sin encontrar nada más que huesos de perro.

Inconformes con la situación, familiares de desaparecidos pidieron a elementos de la Procuraduría General de la República que inspeccionaran el sitio. Los agentes soltaron un perro de búsqueda, el cual dio con una fosa de la cual se exhumaron cinco cadáveres.