Calamidades y promesas, el primer informe de gobierno de Alejandro Murat

Los terremotos han salvado el primer año de su administración, por lo menos eso cree el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, quien con un cliché y todo aseguró; “se han sentado las bases del desarrollo y la inclusión social”.

Mientras hablaba de esa inclusión social, que ya tiene, según él como plataforma, afuera del Congreso del Estado y después de la marcha que realizó la Sección 22 fueron detenidos dos maestros que pretendían obstruir la salida del gobernador de ese recinto.

Así entre protestas de los maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE), marchas de normalistas y bloqueos de universitarios y la tomada la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), el gobernador Alejandro Murat Hinojosa rindió su primer Informe de Gobierno y dio un mensaje a los oaxaqueños.

“Tras 365 días, Murat sigue implementado una política de simulación y dilación para atender las legítimas demandas magisteriales al igual que la anterior administración, este gobierno es fue el títere de Enrique Peña Nieto”, dijo el líder de la Sección, Eloy López Hernández, quien encabezó una marcha de la glorieta a Benito Juárez en Xoxocotlán hasta el Congreso del Estado.

Escoltado por el secretario de Salud, José Narro Robles, el secretario General de Gobierno (Segego), Héctor Arnuad Mafud y el de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Celestino Alonso Álvarez, el mandatario ingresó hace unos minutos al recinto.

“Solamente a través de argumentos e ideas es como se pueden lograr los cambios en Oaxaca, afirmó el gobernador Alejandro Murat Hinojosa al entregar su Primer Informe de Gobierno.

Sostuvo que en once meses de su gobierno se ha avanzado en el diálogo con los diversos sectores del estado, “por eso ahora estoy aquí”.

Subrayó que hay muchos por hacer, “pero se han establecido las bases del desarrollo de la entidad”.

Agregó que para superar los problemas de pobreza, deben existir bases mínimas de inclusión social.

Mientras él hablaba, cientos de policías abrían paso golpeando, empujando a manifestantes que no sabían que ese es el diálogo del que presume el gobernador oaxaqueño.