Chapulineo fortalece a Morena en Congreso; PRD se debilta angustiosamente

Sólo para que quede claro que Morena recibe a quien quiera sumarse a su proyecto, sin importar la ideología o los antecedentes, el diputado priista Otniel García, quien, a la promesa de hacerlo senador, correspondió con elogios sin medida al precandidato presidencial de la alianza Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador.

Con el PRI, García votó la reforma que permitió los gasolinazos, tema tan cuestionado por el líder del Movimiento de Regeneración Nacional.

El ahora expriista llegó a Morena con el discurso de que tiene “un claro compromiso de continuar luchando por resultados y que López Obrador es el único que ofrece un cambio que puede sacudir al país”. Es el único aspirante a la Presidencia, dijo, con proyecto y rumbo.

La coordinadora de Morena en San Lázaro, Rocío Nahle, aseguró que su partido es un instituto abierto y democrático que suma todas la voces.

A cambio de eso, Otniel García aparecería en la boleta electoral  como candidato de Morena al Senado de la República, aspiración que se le negó en el Revolucionario Institucional.

La bancada de Morena en el Senado ha crecido, en un brincoteo de chapulines de todas las ideologías. Lo mismo se han sumado legisladores del PRI, del PAN, MC, PVEM y más del PRD, cuyo número se ha reducido angustiosamente.

   

Morena pasó de 6 a 20 escaños, mientras que en la Cámara de Diputados eran 35 y ahora ocupa 50 curules.

En 2015, Morena comenzó la LXIII legislatura de San Lázaro con 35 legisladores, pero en casi tres años se sumaron 12 perredistas, dos priistas, dos de Movimiento Ciudadano y una del Verde Ecologista.

Dos legisladores, Irma Rebeca López y Jorge Tello, renunciaron a esta bancada pro AMLO, por lo que ahora hay un total de 50 legisladores morenistas en San Lázaro, disputándose la tercera fuerza legislativa con el PRD.

En el Senado de la República, el PT-Morena inició la legislatura –en 2012—con seis integrantes: Manuel Bartlett, David Monreal, Ana Gabriela Guevara, Layda Sansores, Marco Antonio Blásquez y Martha Palafox.

En poco tiempo se fue reconstruyendo el PT, al incorporarse Manuel Merino, suplente del ex perredista Adán Augusto Hernández, pero también se salió de esa bancada la tlaxcalteca Martha Palafox, quien se fue el sol azteca.

Luego, ante los conflictos internos del PRD, renunciaron a esa bancada para irse con López Obrador los senadores Miguel Barbosa -quien dejó a su suplente Marlon Berlanga-, Luis Humberto Fernández, Lorena Cuéllar; Zoé Robledo, Benjamín Robles.

También se sumaron a la bancada morenista Luz María Beristáin, Mario Delgado, Fidel Demédicis y Rabindranath Salazar, quien pidió licencia y ahora ocupa su lugar Miguel Lucía.

Sin integrarse oficialmente a la bancada PT-Morena, pero haciendo trabajo a favor de López Obrador, destacan el michoacano Raúl Morón, Alejandro Encinas, Dolores Padierna, Fernando Mayans y la ex panista Gabriela Cuevas.

Esta bancada morenista, con los legisladores sin partido, duplicaron en tamaño al perredismo en el Senado, pues la bancada del sol azteca quedó reducida a sólo ocho escaños.