Convertida en S-I (Santa Inquisición), la F-1 pretende eliminar su glamour quitando a las edecanes… o sumando también hombres

¿Edecanes en la parrilla de salida en la Fórmula Uno?.. ¡Ave María purísima!..

Los nuevos dirigentes del gran espectáculo que es la Fórmula Uno, la corporación Liberty Media, como suele pasar, tratan de inventar el hilo negro y a estas alturas, cuando ya pasó casi la quinta parte del siglo XXI, le quitan de un plumazo el glamour que rodea al espectáculo de la velocidad y los motores al decidir: no más edecanes en la parrilla de salida.

“No creemos que la práctica sea apropiada o relevante para la Fórmula 1 y sus aficionados, los antiguos y los nuevos, en todo el mundo”, indicó Sean Bratches, director comercial de operaciones de la F-1.

El asunto se torna curioso cuando se hace notar que hace meses ni siquiera aparecía entre sus prioridades, pero ahora ya se agendó para que entré en vigor en el mismo inicio de la temporada, cuando se corra el Gran Premio en Melbourne, el último fin de semana de marzo.

“El año pasado analizamos una serie de áreas que sentimos que era necesario actualizar para estar más en sintonía con nuestra visión de este gran deporte”, añadió Bratches.

Parece ser más un asunto de equidad de género, pues surge la posibilidad que incluyan a hombres para dar el banderazo de salida. “Poner hombres y mujeres, algo que ya se ha hecho en Valencia y en Mónaco”, es la solución que propone Carolina Martínez, directora de la agencia First Group Staff, con experiencia en más de una decena de citas de la Fórmula 1.

“El trabajo que hacen las azafatas es increíble, no están ahí solo por su cara bonita. Tienen que pasar unas pruebas importantes y la mayoría tienen su carrera, hablan dos o tres idiomas…”, explica Carolina Martínez.

“No son simplemente los cuatro segundos que están sujetando la bandera del piloto. Tienen que transmitir una serie de valores acordes con los patrocinadores, hablar con los invitados en el paddock, estar presentes en otros actos. No sólo es estar ahí paradas”, explica.

Normalmente, en un Gran Premio como en el de España, el número de edecanes o azafatas ascendía a 50, que pueden cobrar en torno a los 500 o 600 euros por fin de semana, aunque esa cantidad podía variar.

La presencia de edecanes en los grandes premios dependía de la Fórmula 1 y de los patrocinadores; la última temporada Heineken y antes Pirelli.

Habrá que esperar a conocer la reacción de las marcas patrocinadores cuando se enteren de esta decisión a todas luces feminista que pretende hacer a un lado la belleza femenina que disfrutan los aficionados y, a estas alturas del siglo, hasta las aficionadas.