Crece huachicoleo en gobierno de Peña; cerrará con 7,590 ductos perforados

Desde 2013, el primer año de la administración de Enrique peña Nieto, el robo de combustibles se disparó en cifras alarmantes, cerca de tres veces más de tomas clandestinas. Ese año se detectaron 2 mil 627; en 2014, la cifra creció a 3 mil 674.

En dos de gobierno peñista se duplicó la cifra de tomas ordeñadas por los huachicoleros, al pasar en 2015 a 5 mil 574; en 2016, 6 mil 437; en 2017, 10 mil 363, y en lo que va de 2018 suman 7 mil 590.

Se calcula que el quebranto por este ilícito asciende a 30 mil millones de pesos anuales y no se entiende cómo se pueda realizar si no es con funcionarios de Petróleos Mexicanos coludidos.

El pasado junio, por segundo mes consecutivo, el número de tomas clandestinas de hidrocarburos se redujo, pero en términos anualizados aumentó 49.5 por ciento, al totalizar en los primeros seis meses 7 mil 590, en contraste con las 5 mil 75 detectadas en el mismo periodo de 2017, do a conocer Pemex.

Informes de la petrolera indican que en junio pasado las tomas clandestinas localizadas sumaron mil 60, mientras en mayo se ubicaron mil 354 y en abril mil 485.

   

Las cinco entidades con más ductos perforados en los primeros seis meses del año son Puebla, con mil 175; Hidalgo, 909; Guanajuato, 865; Veracruz, 844, y Jalisco, 758.

Entre 2013 (primer año de gobierno de la actual administración) y el cierre de 2017 el número de tomas clandestinas aumentó 294 por ciento, al pasar de 2 mil 627 a 10 mil 363 en ese lapso.

De mantenerse esta tendencia, tendríamos que al final del año serían 15 mil zonas de extracción ilícita con el consecuente quebranto para las finanzas de Pemex, cuyos cálculos conservadores estiman que el robo de combustibles ocasiona un quebranto de 30 mil millones de pesos anuales, de acuerdo con cálculos de David Ruelas, director corporativo de Finanzas de la petrolera.

Recientemente, México experimentó un aumento en las actividades delictivas, debido a las actividades de grupos de la delincuencia organizada, incluido el narcotráfico.

El crecimiento del mercado ilícito de combustibles en México ha dado lugar al aumento en el robo y comercio ilícito de combustibles producidos por Pemex.

Para combatir este delito que se extendida en el territorio nacional, incluida la Ciudad de México, el gobierno federal reforzó la presencia militar y policiaca. Por su lado, Pemex tomó diversas acciones estratégicas a nivel interno para detectar posibles anomalías de sus ejecutivos.

Estas actividades, su posible incremento y la violencia asociada a ellas podrían, en un caso extremo, tener un impacto negativo en la situación financiera y los resultados de operación de la empresa productiva del Estado.

En abril, el Senado aprobó modificaciones a la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos cometidos en materia de Hidrocarburos, con el fin de aumentar las penas a los conocidos huachicoleros.

Las modificaciones prevén penas de 20 a 30 años de prisión a quien sustraiga hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos de ductos, vehículos, equipos, instalaciones o activos, sin consentimiento de asignados, contratistas, permisionarios y distribuidores.