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Desde agosto indagan pacto de gaseros para incrementar el precio

Gobierno federal se lava las manos. Los gaseros se han hinchado los bolsillos elevando el costo del gas por arriba del 40%, una investigación que se inició desde agosto y hasta el momento no hay resolución.

Es así como el gobierno federal defiende la reforma energética y acusa a los gaseros de realizar en lo oscurito una práctica monopólica al incrementar escandalosamente el costo del gas LP y pasa la estafeta a la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

De acuerdo con la CRE los precios del gas LP ya alcanzaron un aumento promedio de 42 por ciento, aunque en algunos estados de la República, como Baja California, el alza fue de casi 70 por ciento, mientras que en el centro del país, específicamente la Ciudad de México y el Estado de México, alcanzaron un incremento máximo de 52 por ciento, aun cuando se cuenta con suficiente infraestructura para el transporte, almacenamiento y distribución del combustible.

             

Según la Cofece hay “fuertes indicios” de colusión entre las gaseras, que estarían limitando la oferta y manipulando precios en perjuicio de los consumidores.

La indagatoria empezó en agosto pasado, luego de que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) presentó la denuncia DE-022-2017 al detectar un comportamiento anticompetitivo en el mercado, informó Sergio López, titular de la autoridad investigadora de la Cofece.

El reporte más reciente de la CRE muestra que, desde su liberación el 1 de enero de 2017, los precios del gas LP han alcanzado un aumento promedio de 42%, aunque en estados como Baja California el alza suma  70 por ciento.

De comprobarse el comportamiento desleal en el mercado, los implicados serán multados con apenas el 10 por ciento de sus ingresos.

Algunas empresas gaseras se han estado quedando con el subsidio de hasta 250 millones de pesos mensuales que les entrega Petróleos Mexicanos (Pemex) para que no incrementen el precio de ese energético al consumidor final.

Algunas empresas de gas LP acordaron con la petrolera nacional reducciones que van de entre 5 y hasta 20 por ciento en el precio del combustible, lo que representa un subsidio en detrimento de las finanzas de la empresa productiva del Estado.