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Elecciones derraman violencia, y el proceso está arrancando

El inicio de este 2018 muestra el color de las elecciones y será de rojo. Rojo sangre. El proceso electoral de cara a los comicios de julio próximo (que arrancó oficialmente en septiembre pasado), es ya el más violento del que se tenga registro en nuestro país.

Desde el inicio del proceso electoral 2018, cuyo arranque formal fue el 8 de septiembre, han sido asesinados 25 políticos a nivel municipal y regional, de acuerdo a un conteo del HuffPost.

Rolando Luque Rojas, analista político, destacó que la violencia es un factor que no beneficia a los procesos políticos, y si a esto se le agrega —dijo— el asesinato de los actores políticos, le dan un plus de riesgo porque las afectadas son las instituciones y le resta legitimidad de selección de gobernantes.

Agregó que esta misma violencia afecta al contexto donde la ciudadanía va y toma una decisión: «No ayuda para nada a generar las condiciones ideales bajo las cuales se tuviera que valorar a quien designar». En ese sentido, acentuó que los climas de violencia y la violencia política en lo particular siempre serán un factor negativo que afecta de alguna manera los procesos políticos de renovación de los poderes públicos.

De los políticos asesinados de septiembre a la fecha, nueve eran del PRD y otros nueve del PRI, dos de Movimiento Ciudadano (MC), dos de Morena, uno del PAN, uno de PT, uno de Nuevo Alianza (NA) y otro más del Partido de los Pobres de Guerrero.

La cifra de asesinatos políticos ya supera los 21 homicidios registrados durante el proceso electoral de 2015, el cual era considerado como el proceso electoral más judicializado y violento en lo que va del siglo, de acuerdo con datos de la Fiscalía Especial Para la Atención de Delitos Electorales (Fepade).

Esto sin contar la muerte de Martha Reyes, simpatizante de Morena, quien murió de supuesta hipertensión luego de ser internada en el hospital tras las agresiones de un grupo de presuntos perredistas contra simpatizantes de Morena en Coyoacán, durante un mitin de la candidata a la jefatura de gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.

En 2017 la lista fue de casi 40 personajes de la política de varias entidades del país que fueron asesinados. Se compone de alcaldes, expresidentes municipales, diputados, regidores y aspirantes a un puesto de elección. En los últimos días del año pasado se sumaron ocho políticos. Entre ellos está el diputado local Saúl Galindo, de la fracción parlamentaria del PRD, ultimado a balazos en Jalisco; en Guerrero, el edil de Petatlán Arturo Gómez Pérez (PRD), también ejecutado; y en Veracruz el excandidato a alcalde de Tenochtitlán Marco Antonio Muñoz, del PRI, corrió con la misma suerte: fue asesinado a manos de un grupo armado.