En Europa ven al turismo como una plaga

El turismo este verano no es bien visto en algunas regiones de Europa , Aunque es el principal sector económico de España, un “salvavidas” en tiempos de crisis, surge la turismofobia. La oleada de visitantes que satura el centro de grandes ciudades y localidades costeras abrió el debate sobre si este modelo es sostenible.

Las protestas contra el turismo se radicalizar en los últimos días, cuando un grupo juvenil antisistema asaltó un bus turístico en Barcelona, capital de la región de Cataluña (noreste), y difundió un video con pancartas, bengalas y lanzamiento de papel picado contra los clientes de un restaurante en Palma de Mallorca, en las Islas Baleares.

Consciente de la importancia del turismo para España, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, advirtió del riesgo de maltratar a los visitantes que llegan al país. “Me parece que lo que no se puede hacer es tratar a patadas al turista, que deja muchísimos ingresos y que permite que muchos españoles puedan trabajar”, dijo.

Y es que vecinos, organizaciones sociales y algunos partidos políticos se han quejado de la presión turística creciente en determinadas regiones y ciudades, como San Sebastián, en el norte de España. Se sienten alarmados por la degradación de barrios y centros históricos y la proliferación de negocios que quieren sacar provecho rápidamente, como los apartamentos turísticos ilegales.

Para frenarlos, una ley de Baleares impone desde hoy multas de entre 20 mil y 40 mil euros a los propietarios de departamentos que los alquilen a turistas. En el caso de las inmobiliarias, intermediarios turísticos o plataformas digitales que los publiciten, como AirBNB o HomeAway, pueden llegar a 400 mil euros.

La turismofobia ha llegado a instalar letros que dicen: “Tourist go home”barcelonesa ha saltado la frontera después de que un puñado de insensatos haya decidido cruzar la línea roja de la violencia e incluso trate a los turistas de terroristas.

La ciudad que asombró al mundo cuando salió masivamente a la calle contra la guerra del Golfo o que se erigió como abanderada de los refugiados que huían de los conflictos bélicos en Oriente Medio, se está mostrando hoy intolerante y agresiva con miles de ciudadanos cuyo único grave delito es querer visitarnos. Esta reacción impropia e inaceptable es un grave error. Es un error olímpico que Barcelona pagará muy caro.

A los lemas turismofóbicos en Barcelona le cambien el sujeto de cada frase. Donde aparece la palabra turista o turismo, coloquen la palabra inmigrante o inmigración, por lo que se puede leer“Inmigrante vete a casa”, “La inmigración mata a los barrios”, “Los inmigrantes son terroristas”…

 

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