Con el fin del sexenio de Peña terminaría el juicio contra Elba Esther Gordillo

La defensa de la maestra Elba Esther Gordillo cambia de estrategia y confía en que una corte internacional dé la libertad a la exlíder sindical. Ahora buscan declararla “presa política”, pues dicen que sus ideas de la reforma educativa no concordaron con la política del gobierno de Enrique Peña Nieto.

Marco Antonio del Toro, defensa de Gordillo, dio a conocer que presentará este jueves en Washington una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por “graves violaciones” a los derechos fundamentales de la maestra, ya que se ha demostrado “que el Estado mexicano le ha dado un trato de presa política”.

“…la maestra es presa política por haber sido acusada de lo que no cometió, pero más grave es confrontarse con una realidad que lastima aún más: El que algunos actores del Poder Judicial Federal son capaces de participar en una farsa en la que se pretende condenar sin sustento y a toda costa a quién es inocente de los delitos que le fueron fabricados.

Con esa cambio en la estrategia buscan que al terminar el sexenio de Peña la maestra recobre su libertad, pero que de inmediato le permita, nuevamente, tener visitas en su lujoso departamento de Polanco, donde actualmente vive Elba Esther Gordillo.

El defensor explicó en un comunicado que “La queja ante la CIDH seguirá su trámite hasta el momento en que sea transferida a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual deberá determinar una sanción contra el Estado mexicano, por esta evidente persecución política de la que ha sido víctima la maestra.

Del Toro explicó que la averiguación previa de la maestra se integró en siete días, del 13 de febrero de 2013 al 20 de febrero del mismo, por delitos que le garantizaron al gobierno -por su gravedad-, la prisión preventiva de Elba Esther, quien actualmente enfrenta un proceso por delincuencia organizada y lavado de dinero.

“Se hizo con prisa y con gravísimas inconsistencias. Pero sobretodo se hizo a sabiendas que las conductas imputadas no resisten un análisis jurídico serio. A final de cuentas eso no importaba si para ello se pudo operar que el asunto fuera puesto en manos de un juzgado a modo y algunos funcionarios judiciales claves que se hicieran cargo de que las resoluciones de aquel resistieran los recursos legales de defensa que se fueran planteando en el último eslabón judicial del juicio de amparo”.