Finalmente giran orden de aprehensión contra esposa de Javier Duarte

Se acabó el pacto, pero no saben dónde está. La Fiscalía General del Estado de Veracruz anunció que libró una orden de aprehensión contra Karime Macías, esposa del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, por considerarla presunta responsable de un daño patrimonial al erario público por más de 112 millones de pesos.

El fiscal general, Jorge Winckler, dijo que la imputación se basa en que bajo la administración de Macías, el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal realizó supuestas compras a empresas fantasma.

Aunque recientemente abogados de Macías, interpusieron una demanda amparo contra la Fiscalía de Veracruz, entre otras autoridades ministeriales para no ser investigada y de ser así conocer los argumentos, lo cual le da tiempo para esconderse y llevar su proceso en libertad.

El juicio 138/2018 fue presentado el pasado 27 de febrero, ante el juez Decimotercero de Amparo Penal en la Ciudad de México.

Una de las líneas de investigación es que Alfonso Ortega López y Juan José Janeiro Rodríguez son dos de los principales testigos de la PGR en la imputación contra Javier Duarte por lavado de dinero y delincuencia organizada.

Presuntamente los dos fungieron como prestanombres de Duarte y ambos que Karime Macías, era quien ordenaba las operaciones ilícitas y aseguran que ella les ordenó constituir empresas fantasma y adquirir propiedades a través de éstas.

“Todo era por órdenes de ella. Ella es la que decidía cuándo y a dónde iba el dinero”, sostuvo Ortega López en sus declaraciones ministeriales. También aseguró que a través de esas empresas adquirió –por órdenes de la señora– cuatro departamentos en zonas exclusivas de Nueva York, cuyos costos ascienden hasta los 400 mil dólares cada uno.

Juan José Janeiro reveló que Duarte le solicitó conseguir un préstamo a nombre de la entidad y que, cuando lo obtuvo, resultó ser para fines personales de la parejita; los recursos ascendían a los 350 millones de pesos. “Los recursos se dispersaron en diversas empresas para uso personal de él y su esposa Karime… Dichas empresas no pudieron materializar la facturación de los recursos, por lo que, después de meses de intentos fallidos, en una acción desesperada, Duarte trató de esconder la anomalía”, explicó el fiscalista. Duarte le avisó en determinado momento que el tema había sido finiquitado y le pidió borrar los registros electrónicos y contables del Gobierno del Estado. Aún así, la huella de las transacciones quedó en los bancos y la Secretaría de Hacienda.