Funcionaria del gobierno de Quintana Roo, discrimina a niños con discapacidad; y es aviadora

Marisol Alamilla Betancourt, secretaria de Educación y Cultura en Quintana Roo, también es aviadora al cobrar como maestra sin dar clases, hizo señalamientos discriminatorios contra niños con capacidades diferentes durante una reunión de trabajo que sostuvo, el 4 de mayo, con jóvenes que buscan especializarse en educación especial para impartir clases a niños y jóvenes con discapacidad.

“El sector salud se encarga de eso y cada día vamos a tener menos y cada día que así… lo vamos a tratar de trabajar, es que cada día se requieran menos maestros para estos niños, porque lo que más queremos es que no existan, porque lo ideal es tener un niño bien, en buenas condiciones cognitivas. Eso es lo que estamos buscando”, manifestó.

Así se aprecia en un video difundido en redes sociales, en el cual se escucha decir a la funcionaria del gobierno de Carlos Joaquín: “Tenemos un millón y medio de habitantes y tenemos una cantidad mínima de niños con necesidades educativas especiales. (…) Lo que menos queremos nosotros en el estado, es tener a un niño con estas condiciones.

Alamilla Betancourt es bien capaz de cobrar dos sueldos de manera simultánea. Uno lo recibe como integrante de los Servicios  Educativos del estado por el cual cobra unos 88 mil pesos al mes, que se suman a los 73 mil 993.58 pesos que devenga mensualmente como funcionaria estatal.

Mensualmente esta funcionaria se echa a la bolsa 161 mil pesos mensuales. Es decir, oficialmente percibe más salario que el mismo gobernador que le dio las dos chambas, aunque solo se presente en una. Carlos Joaquín González percibe 105 mil 366.96 pesos del gobernador de Quintana Roo.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que encabeza Luis Raúl González Pérez, expresó su preocupación por los señalamientos realizados por la secretaria de Educación y Cultura (SEyC), Marisol Alamilla, contra niños con capacidades diferentes.

“La desafortunada expresión no es acorde con el principio de progresividad de los derechos humanos y puede convalidar prácticas eugenésicas hacia este sector de la población, sin soslayar que la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce que la discapacidad puede ser agravada por las barreras actitudinales y del entorno”, precisó el organismo en un comunicado.