Gobierno de Coahuila patrocinó a Zetas, les puso un bunker y los cuidaba

De acuerdo con la investigación realizada por Colmex, entre 2010 y 2011 la prisión estatal de Piedras Negras, Coahuila, fue el bunker del grupo criminal identificado como Los Zetas, custodiado por policías y mantenidos con el presupuesto estatal.

“El Penal era un campo de exterminio de Los Zetas subsidiado por el Estado. El Estado al otorgar el presupuesto al penal lo que estaba haciendo era subsidiar actividades criminales de los zetas… El control de los Zetas en Coahuila era total; el gobierno estatal era omiso y algunos funcionarios eran cómplices”, dijo el analista Jacobo Dayán, coautor del estudio junto con el investigador Sergio Aguayo.

El informe resalta que el penal era un centro de negocios que le daba hasta 75 mil dólares anuales a los Zetas, y les servía también para reclutar sicarios, para esconderse de la policía, para castigar a sus rivaes, inclusive el jefe de cártel elegía entre las esposas de los internos a mujeres para tener sexo y el área de seguridad de la prisión servía para ejecutar y deshacerse de los cuerpos.

El estudio refiera a la  venganza Zeta entre el 18 y el 22 de marzo de 2011. Luego de una filtración de información desde la DEA, los sicarios Zetas, policías municipales e internos de piedras negras asesinaron hasta 60 personas en Piedras Negras y Allende. Sin embargo, el informe se centra en el búnker zeta de piedras negras.

Si bien en el estudio no hay acusaciones directas, sus autores afirman que esta situación era del conocimiento del exgobernador de Coahuila, el priista Humberto Moreira, hermano del actual gobernante, Rubén Moreira.

“Tenemos documentación que nos permite asegurar que el gobierno de Humberto Moreira y el gobierno interino de Jorge Torres sí sabían de lo que estaba sucediendo en ambos casos, en el Penal y durante la venganza”, dijo Aguayo.

Los únicos que no pudieron entrar, “por la inseguridad al interior de la cárcel”, en 2011, fueron los visitadores de la CNDH, quienes por calificación le dieron un cero. Bajo conocimiento del gobierno estatal y federal.