El gobierno federal, culpable de la violencia, ahora la condena

Por lo menos no organizan una marcha. La labor del gobierno federal es mantener la paz y combatir la violencia, algo que en más de cinco años no ha podido conseguir y ahora hacen un pronunciamiento condenando, aquello que no son capaces de controlar.

Alfonso Navarrete Prida, en su calidad de secretario de Gobernación,  salió a decir: “El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto condena enérgicamente las agresiones hacia candidatos y rechaza de manera categórica los llamados, cualquiera que sea su origen, a la violencia o a violentar las leyes electorales”.

También rechazó “cualquier insinuación respecto a que desde el Ejecutivo federal se pretende interferir para inclinar la balanza en favor o en contra de candidato, partido o coalición alguna.

El candidato presidencial de la coalición “Por México al Frente” (PAN, PRD y Movimiento Ciudadano), Ricardo Anaya Cortés, lamentó que en solo cuatro años el problema de la violencia este literalmente fuera de control en México, situación en la que el gobierno federal debe asumir su responsabilidad. Subrayó que en este corto tiempo se incrementaron los delitos federales en 29 de las 32 entidades del país.

Pese a los asesinatos en México de varios candidatos a puesto de elección popular, él no solicitará la protección del Estado Mayor Presidencial porque “quien nada debe, nada teme”, aseguró.

“En vez de que se ofrezca seguridad a los candidatos, esta debería de darse con garantías a toda la gente que día con día es asaltada en al transporte público, en la calle y que cuando dejan su casa al regresar la encuentran vacía”, expresó.

Navarrete Prida, tras condenar la violencia política y asegurar que el gobierno federal no es parte del proceso electoral ni apoya a nadie.

Llamó a partidos y candidatos a un diálogo, y a no generar enconos ni divisiones. Agregó que en todo proceso electoral es natural y saludable que se debatan proyectos, se contrasten visiones y que tanto candidatos y partidos como ciudadanos expresen libremente sus ideas y sus preferencias.
No obstante, llamó a todos los actores políticos para que el contraste y el debate no se conviertan en encono, división y mucho menos en incitación a la violencia contra partidos, candidatos o instituciones.
“La democracia es para fortalecernos, mas nunca confrontarnos o debilitar la unidad de todos los mexicanos. El único límite a la libertad de expresión en democracia debe ser la ley y los derechos de terceros”, expresó.