El gobierno, feliz por alza en el petróleo; otro golpe al bolsillo de los mexicanos

Cuando el gobierno canta, el ciudadano llora. La buena noticia, para pocos, es que el precio del petróleo mexicano llegó a los 59.70 dólares el barril, lo cual representa su nivel más alta desde 2014. La noticia mala para la gran mayoría es que los energéticos tendrán otro incremento, paulatino, de poco a poco, y pagaremos más por la gasolina.

Lo que pone feliz a Pemex y a políticos es que el petróleo mexicano acumula una ganancia de 6.25 por ciento (unos 3.53 dólares). Durante enero, el precio de la también llamada mezcla mexicana de exportación registra un promedio de 58.47 dólares el barril, nivel muy superior a lo que se comprometió para la compra de la cobertura petrolera y para elaborar los Criterios Generales de Política Económica (46 dólares el barril), lo que significa que la federación tendrá recursos adicionales.

             

De mantenerse esa alza, Pemex tendría un aumento aproximado en sus ingresos de 228 millones de dólares diarios.

Aunque México es uno de los principales productores de petróleo, también es de los mayores consumidores de gasolinas importadas, por lo que se puede esperar un mayor impacto del aumento de los costos de los países de origen de productos como las gasolinas.

De acuerdo con la Administradora de Información de Energía (EIA en por sus siglas en inglés), el 67 por ciento del precio de un galón de gasolina lo determina el comportamiento de los precios del crudo(ejemplo válido para México si tomamos en cuenta que la mayoría de las gasolinas que se consumen internamente provienen de los Estados Unidos).

México importa el 70 por ciento de las gasolinas que se consumen, en tanto que solo 3 de cada 10 litros que se venden son elaborados por Pemex, lo que deja un beneficio marginal para el consumidor final.