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Graciosa concesión de gasolineras

Es un gran negocio y fuente de ingresos importante

Como reza el refrán popular, ya salió el copete a relucir. Las gasolineras ya no serán franquicia, sino puntos de venta que podrán ser colocados por cualquier persona, sólo con las autorizaciones tanto del distribuidor del producto, Pemex, como de las autoridades ambientales y municipales, como actualmente ocurre.

Bien vale destacar que el hecho de que la firma mexicana FullGas traiga la franquicia de gasolineras Chevron-Texaco a México, no resulta casual, pues las gasolineras ya no serán franquicia, sino puntos de venta que podría colocarlos cualquier persona, sólo con las autorizaciones tanto del distribuidor del producto, Pemex, como de las autoridades ambientales y municipales, como actualmente ocurre.

De ahí que la competencia estaría abierta a cadenas internacionales de venta al público de ese combustible, donde participarían empresas como Texaco, Shell, PVSA (de Venezuela) y incluso el mismo Pemex, que buscaría ampliar su red que en todo el país, debido a que es un gran negocio y fuente de ingresos importantes.

Bien vale la pena recordar que las gasolineras en franquicia de Pemex, son aproximadamente 8,100 en todo el país que desde tiempos de Lázaro Cárdenas, es negocio de políticos, familiares de éstos o de empresarios de moda de cada sexenio.

No obstante, con el transcurso del tiempo, las franquicias se convirtieron en un engorroso trámite ya que estaban controladas por un grupo muy selecto de empresarios regionales de diversas partes del país y que representaban la plutocracia regional.

Incluso, se dio un momento en que una franquicia costaba 10 millones de dólares, ya que sólo las otorgaba el director de Pemex en turno o su jefe el Presidente de la República. Lo mismo que hoy ocurre con las placas de taxis que las regala, vende o usufructúa un gobernador para sus simpatizantes o ellos mismos.

Con la reforma energética, la demanda de las franquicias se convierte en concesiones para la venta de gasolina.