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Hinojosa Cantú (Higa), sinónimo de corrupción

Juan Armando Hinojosa Cantú, dueño de Grupo Higa, el mismo que hizo la polémica Casa Blanca, que era propiedad de la primera dama, Angélica Rivera, ha estado ligado a las tres cancelaciones de megaproyectos de Enrique Peña Nieto, todos por polémicos y corruptos.

Miles de millones de pesos se le han ido a Hinojosa Cantú y a su primo, que no es lo mismo pero es igual, Rolando Cantú Barragán, y sin embargo, el constructor se mantiene como un empresario exitoso, pues cuando el gobierno federal, en los últimos seis años no le da una, le da dos.

Los tres megaproyectos que se les han ido de las carteras son el Tren México-Querétaro, el acueducto Monterrey VI y el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Esa última obra para que no recibiera tantas críticas aparecía como encargado de la obra Rolando Cantú, quien aparece como dueño de Transportaciones y Construcciones Tamaulipecos (Tracotamsa), un contratista que hasta hace poco sólo operaba en ese estado y, sin embargo, se le asignó la obra que sería la más importante de Enrique Peña.

En el caso del tren México-Querétaro, en la que había una inversión valuada en 58,000 millones de pesos y fue asignada a un consorcio encabezado por la empresa China Railway también participaba Grupo Higa de Juan Armando Hinojosa Cantú, a pesar de que ya había un contrato de por medio, en noviembre de 2014 Peña Nieto decidió cancelar el proyecto revocando el fallo asignado mediante licitación.

Ésta se canceló después de que la periodista Carmen Aristegui denunciara la existencia de un conflicto de interés entre el presidente e Hinojosa Cantú, quien compró una mansión de siete millones de dólares para Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera, propiedad conocida como la “Casa Blanca”.

Aquí el gobierno de mexicano pagó una indemnización tras la cancelación de la obra.

Otro de los proyectos cancelados en los que Grupo Higa estuvo involucrado fue el Acueducto Monterrey VI, una obra hidráulica que también se canceló por presuntos actos de corrupción.

Esta obra de Nuevo León pretendía llevar agua a la zona metropolitana de Monterrey, desde el Río Pánuco en el estado de Veracruz a través de una tubería de 372 kilómetros. El plan fue anunciado en el 2012 con un costo de unos 47 mil millones de pesos y se pretendía financiarlo a través de una asociación público-privada a pagarse en 27 años.

En este participaban las empresas ICA y Grupo Higa, pero se canceló seis años después de que se planteó, luego de que organizaciones señalaron que incurría en actos de corrupción y dañaba el medio ambiente.