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Ser joven, un riesgo en México; se multiplican las muertes violentas de este sector

Pero el Estado no tiene culpa, dicen sus voceros. El gobierno quiere evadir su responsabilidad. Chihuahua, Edomex, Guerrero, Ciudad de México y Sinaloa son las entidades más violentas y es en los jóvenes donde se ha centrado el crimen.

De acurdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) desde que se inició la guerra contra el crimen organizado aumentaron 193.5% los asesinatos contra jóvenes de entre 15 y 24 años.

El índice de mortalidad indica que el número de víctimas registradas en ministerios públicos de las 32 entidades federativas pasó de mil 785 en 2007 a 5 mil 240 en 2016.

En ese periodo (2007-2016) 46 mil 754 jóvenes fueron asesinados de forma violenta, principalmente con armas punzocortantes, de fuego, golpes, ahogados y quemados, entre otras causas.

De ellos, 41 mil 296 eran hombres; 5 mil 445 mujeres, mientras que en 13 casos se desconoce el sexo de la víctima. Los años donde más homicidios se registraron son: 2011, 6 mil 345; seguido de 2012, 6 mil 283; 2010, 6 mil 46; 2016, 5 mil 242; y 2013, 5 mil 105.

Las entidades donde se han cometido más crímenes durante ese periodo son: Chihuahua, 13 mil 552; Estado de México, 10 mil 957; Guerrero, 8 mil 628; Ciudad de México, 4 mil 868, y Sinaloa, 4 mil 696.

Uno de los casos más recientes es el homicidio de tres estudiantes de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) el pasado 4 de abril en Cuautepec, en la delegación Gustavo A. Madero.

El más reciente es el hallazgo de tres alumnos de la Universidad de Medios Audiovisuales (CAAV), quienes fueron privados de la libertad el 19 de marzo, y disueltos en ácido por el crimen organizado.

Uno de los casos más sonados registrado en los últimos años figura el asesinato de jóvenes que se encontraban en centros de rehabilitación en diferentes entidades del país. Uno de ellos es el homicidio de 18 personas por la incursión de un grupo de sicarios al centro de rehabilitación para adictos Aliviane, ubicado en Ciudad Juárez, Chihuahua, en septiembre de 2009.

Relacionarlos con el crimen organizado ha sido una formas en que el gobierno se ha deslindado de su responsabilidad de ofrecer seguridad a sus ciudadanos, así como la oportunidad de un trabajo digno y bien remunerado.