La PGR también se excedió en el asunto de las cajas de seguridad en Cancún

Otro oscuro tema de la dependencia y sin castigos. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) determinó que la Procuraduría General de la República (PGR) excedió la orden judicial que permitía el cateo de cajas de seguridad que diversas personas tenían en Cancún, Quintana Roo.

La CNDH reconoció que el cateo fue autorizado judicialmente; sin embargo, advirtió que se omitió informar al Juez de Control que el objeto de la diligencia era una empresa privada abierta al público, con giro de renta de cajas de seguridad y resguardo de valores.

“Por lo que, al no tener la certeza de que todas las cajas pertenecían a una misma persona, es evidente que no procedía el aseguramiento de ningún bien u objeto que no estuviera relacionado con la investigación ministerial”, determinó la Comisión.

Según el organismo, las violaciones son atribuibles al agente del Ministerio Público que ejecutó la orden y al Fiscal Coordinador de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).

“El Fiscal Coordinador de la SEIDO no supervisó la correcta actuación del Agente del Ministerio Público para que desarrollara el cateo conforme a derecho y respeto a los derechos humanos y, en su caso, determinar el cese de tales irregularidades”, indica la recomendación.

En su recomendación 06/2018, la CNDH concluyó que la actuación de los agentes de la PGR derivaron en violaciones a los derechos humanos a la legalidad y seguridad jurídica, por lo que pidió que se les devuelvan sus pertenencias a quienes aún no se las han regresado.

Un mes y 13 días después, el encargado de despacho de la PGR, Alberto Elías Beltrán, informó que en algunas de las cajas de seguridad encontraron cantidades millonarias de dinero en efectivo, tarjetas para clonación, listados de propiedades del crimen organizado y armas de fuego.

Para 22 de noviembre, la PGR ya había devuelto a 292 personas los contenidos de sus cajas de seguridad por ser ajenas a la investigación, y Elías Beltrán se disculpó entonces con los afectados.