Leticia Sabater quiere ser como Madonna

Su música tiene un ritmo electro-reggaeton con toques latinos

Leticia Sabater (50 años) quiere que se la conozca como “la reina del verano” y este año el título de su propuesta musical lo dice claramente: Toma pepinazo.

Aunque pudiera parecer que la cantante está intentando crear su propio menú degustación tras La salchipapa del año pasado o que haya querido contentar a los veganos este verano, lo cierto es que la canción que se lanza el próximo 13 de marzo tiene una historia más profunda.

Con un ritmo electro-reggaeton con toques latinos, según palabras de la autora, el tema “habla de cuernos”, en la que esta vez sale como triunfadora la mujer, que siempre queda en peor lugar en otro tipo de canciones.

El pepinazo se refiere al zasca final que le hace la chica al chico, como diciendo “te he ganado yo”. Aunque advierte que a la palabra pepinazo también se le pueden dar otros significados, porque “puede ser un gol de cristiano, un golpe con un coche o incluso el miembro viril… y para los niños es simplemente lo que se le echa a la ensalada”.

Por si había dudas, Leticia explica que se trata de “una canción que va bastante en clave”. Además, el “producto protagonista” de la canción y que tiene un lugar privilegiado en la portada del single trajo de cabeza al equipo de Sabater porque, en esta ocasión, el tamaño sí importaba: “El pepino que puedes ver en la foto es un pepino francés, porque los pepinos españoles eran demasiado pequeños, eran gordos pero la mitad de largos que los franceses”.

Leticia volvía a hablar en clave utilizando el fruto de su nuevo hit: “A mí ya sabes que me viene mejor el pepino español por el tamaño.”, confesaba entre risas.

Cada año Leticia intenta renovarse y es que poco queda ya de la presentadora que animaba los días a los niños en los 90. Sin embargo, la cantante se acerca poco a poco al que siempre fue realmente su sueño: “A mí siempre lo que más me ha gustado ha sido cantar y bailar. Por eso yo siempre decía que quería ser Raffaela Carrá porque la veía que hacía de todo, que era una “show woman”, que presentaba, cantaba, bailaba.