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Los presidenciables / Eruviel Ávila Villegas / el enigma del 2018

ECATEPEC, México.- Eruviel Ávila Villegas, alcalde de Ecatepec pidió a la Secretaria de Comunicaciones y Transporte se lleve a cabo un estudio en la carretera México-Pachuca que se esta construyendo en parte de este municipio, ya que pone en riesgo a varias familias que viven cerca del lugar y no se esta cumpliendo con la normatividad de una obra de este tamaño. Agencia MVT / Crisanta Espinosa. (DIGITAL)

En la actual situación de crisis por la que atraviesa el PRI, uno de los peores candidatos a la presidencia (si no es que el peor) que se podría elegir sería precisamente Eruviel Ávila Villegas, el actual gobernador del Estado de México.

Se trata de un personaje demasiado pequeño y limitado, de acuerdo a su pobre actuación en los cargos donde ha tenido la suerte de acceder. Pocos han tenido la inmensa fortuna de llegar a la gubernatura del poderosísimo Estado de México, de donde precisamente surgió el actual presidente Enrique Peña Nieto aprovechando los reflectores que precisamente esa privilegiada posición aportan, además de los inmensos recursos económicos , humanos y geográficos.

Peña Nieto, sabedor de esas ventajas, montó todo un aparato de comunicación y relaciones públicas tanto con la principal televisora del país (Televisa), a quien atiborró de recursos, como con todos los medios de comunicación que se acercaron a solicitar apoyo económico y no hubo uno sólo que no fuera favorecido mediante dádivas económicas, en su mayor parte con dinero en efectivo, sin factura ni recibo para evitar ninguna fiscalización y los medios encantados, pues tampoco daban cuenta a la autoridad fiscal de unos ingresos negros. Peros eso sí, era obligatorio glorificar la figura del gobernador sin importar con qué méritos, puesto que carecía de ellos. Los comunicadores ya se encargarían de inventarlos y hasta de magnificarlos. ¡Lo que hace el dinero!

Esa fue una de las principales estratagemas de EPN para arribar al poder. No fue que haya demostrado una capacidad de gestión, capacidad, inteligencia, visión y patriotismo. Fueron carretadas de millones, pesos y centavos, de acuerdo a los sapos eran las pedradas, y precisamente ahora estamos viendo las consecuencias de tanta trampa y corrupción. Si el origen es oscuro, los resultados difícilmente serán brillantes.

Ahora bien, como Eruviel es un poco más que limitado. No está consciente de que si llegó a ser el ungido para gobernar tan poderosa entidad, no fue precisamente por sus “méritos”, que dicho sea de paso no se le ven por ninguna parte. Arribó precisamente porque de un análisis de los allegados a Peña, y por Peña mismo, era sabido el riesgo ser el único priista que al verse marginado de la candidatura mexiquense y viniendo de encabezar el municipio de Ecatepec de Morelos, el más numeroso del estado y hasta del país, se convertiría en un blanco muy apetitoso para los partidos de oposición para intentar arrebatarle el triunfo con uno de los suyos, en su propio estado al entonces candidato más popular en ese entonces: Enrique Peña Nieto. A la sazón Eruviel Ávila Villegas no llegó por méritos propios, ni por pertenecer al círculo intimo de los jerarcas mexiquenses, sino por el necesario control de daños posible. Candidatos mejores sobraban en ese entonces, pero todos coincidieron para amarrar la presidencia. Y así fue.

Ávila Villegas, es un personaje que en su estrecha visión no se ha percatado que no basta haber ocupado diversos cargos locales en su estado y hasta la misma gubernatura. De ahí no ha pasado (similar a EPN). No tiene estatura de estadista a nivel nacional. Su gestión ha estado repleta de equívocos y problemas más que de acciones positivas y culminantes que trasciendan el ámbito nacional.

Episodios tan lamentables como el alto índice delincuencial que se ha disparado con su arribo y problemas de alta corrupción y violencia como ejemplo Tlatlaya, entre otros, lo descalifican por completo para aspirar a suceder a su coterráneo en la máxima responsabilidad nacional. Se ha pasado su administración con discursos carentes de contenido, obras de relumbrón, millares de fotografías personales y con diversos ángulos con una falsa sonrisa que se difunden mediante pagos millonarios en medios locales y nacionales y párele de contar.

Nada ha demostrado Eruviel para poder tomarlo en cuenta como opción válida en el abanico de aspirantes tricolores. Es más, por su ineptitud manifiesta se ha convertido en un alto riesgo para que la oposición se anime a considerar una coalición, que con muy alta probabilidad, podría arrebatar ese bastión histórico del partido tricolor. Lo que representaría un golpe demoledor para el partido gobernante a las puertas de la próxima sucesión presidencial. Pues si se pierde esa entidad se podría afirmar que lo demás será casi pan comido para enterrar al PRI.

¡De dónde sacan las desprestigiadas encuestadoras que Eruviel Ávila Villegas es una opción para la sucesión presidencial!

Este pésimo gobernante se sacó la lotería con el Edomex. Hasta ahí llegó.