Marcas alemanas de autos usan cámaras de gases para humanos y monos

Volkswagen, BMW y Daimler, tres marcas de autos alemanas, financiaron experimentos en los que se hizo inhalar gases emitidos por motores diésel a monos y a seres humanos para determinar los efectos que estos tienen sobre el sistema respiratorio y sobre la circulación sanguínea.

Por su parte, el gobierno alemán ha subrayado que los experimentos no tienen ninguna justificación ética ni científica, y ha llamado a las empresas a reducir las emisiones en lugar de intentar probar que no son dañinas.

La Asociación Europea de Estudios sobre la Salud y el Medio Ambiente en el Transporte (EUGT), un instituto financiado por Volkswagen, BMW y Daimler (fabricante de Mercedes-Benz), sometió a grupos de humanos y macacos a las emisiones de motores diésel, según han revelado distintos medios alemanes.

             

El portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, aseguró que “esos experimentos no tienen ninguna justificación ética ni científica” y consideró que su realización “obliga a formular preguntas críticas a todos los responsables”.

“Lo que tienen que hacer los fabricantes de automóviles con las emisiones es reducirlas y no pretender demostrar que no son dañinas con ayuda de experimentos con monos y hasta con seres humanos”, agregó haciendo alusión también al escándalo de la manipulación de emisiones que salpicó a Volkswagen en 2015.

Dos medios alemanes, el Stuttgarter Zeitung y el Süddeutsche Zeitung, revelaron que la Asociación Europea de Estudios sobre la Salud y el Medio Ambiente en el transporte (EUGT), organismo fundado en 2007 por las tres empresas y Bosch, hicieron inhalar dióxido de nitrógeno (NO2) a un grupo de 25 personas en una dependencia de la clínica universitaria de Aquisgrán.

Se pretendía que los experimentos con ambas especies de seres vivos demostraran que las emisiones de gases de sus autos equipados con motores diésel no eran dañinas.

De acuerdo con la información de los dos periódicos alemanes, un informe de actividades para los años 2012-2015, señala que la asociación hizo inhalar monóxido de carbono a “gente sana”. “No se comprobaron reacciones a la inhalación de NO2, ni tampoco inflamaciones en las vías respiratorias”, apunta el informe.

La canciller alemana Angela Merkel, por medio de su portavoz, Steffan Seibert, ha exigido una aclaración de los fabricantes. “Estas pruebas con monos e incluso con seres humanos no son, desde un punto de vista ético, de ninguna manera justificables”, ha anunciado este lunes en Berlín. “Lo que tienen que hacer los fabricantes de automóviles con las emisiones es reducirlas y no pretender demostrar que no son dañinas”.