Meade dice no tener cola que le pisen; el encubrimiento también es delito

Es el de intendencia, tiene que limpiar de todo. En su paso por varias dependencias, de diferentes gobiernos José Antonio Meade se ha enterado de malos manejos de funcionarios públicos y él ha sido el encargado de hacer limpia de todo.

El precandidato presidencial de la coalición Todos por México (PRI-PVEM-NA) presumió que no tiene cola que le pisen, pues es el único precandidato presidencial que no tiene que dar explicaciones, porque posee, asegura, una hoja de servicio y una trayectoria transparente.

“Mientras otros ocupan su tiempo en defenderse de denuncias por corrupción, yo no tengo cola que me pisen y me dedico a hacer propuestas serias que le sirvan a la gente”, escribió ayer en su cuenta de Twitter, previo a viajar a Monterrey, Nuevo León.

Sin embargo en el desvío de recursos que realizó el entonces gobernador priista de Chihuahua, César Duarte, aunque fue en el periodo de Luis Videgaray, fue Meade quien recibió la Secretaría de Hacienda.

             

El PRI es sinónimo de violencia, corrupción, inflación venta de los bienes del país y aunque Meade presume que él no es priista la continuidad que promete al gobierno de Enrique Peña Nieto es su lápida, peor aún, Pepe Mead ha sido parte de ese gobierno.

Así que para politólogos Meade se convertirá en el tercer abanderado priista que pierda las elecciones, y será en el tercer lugar como le ocurrió con Madrazo, el otro priista que perdió la elección presidencial fue Francisco Labastida.

Su paso por Hacienda fue su tumba, pues no solo recibió esa dependencia con números más que dudosos, tuvo que limpiar el cochinero de Luis Videgaray y tampoco se dedicó a investigar la Sedesol la cual había arrasado Rosario Robles, pero aún se cuando estuvo de titular de esa dependencia también agarró jabón y agua y se puso a limpiarla.

Moches a Universidades, gobernadores, Pemex el gran moche Josefina Vázquez Mota, fueron otros asuntos que encubrió Meade en su paso por Hacienda, lo cual lo hacen cómplice del gobierno que representa.

Presumió ser el único presidenciable que no tiene que dar explicación alguna, toda vez que cuenta con una hoja de servicio y una trayectoria honorable.

“Eso me permite concentrarme en las propuestas”, dijo.

Meade Kuribreña, quien también tiene una larga cola que le pisen y que debe explicar la red de encubrimiento.