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En medio del descontento de la ciudadanía Alfaro deja alcaldía y va por gubernatura

En Guadalajara, Enrique Alfaro deja más insatisfechos que simpatizantes. Sin embargo, eso no bastó para que pretenda gobernar Jalisco

Su carácter fuerte y poca tolerancia provocaron que estuviera en las redes sociales no por el trabajo realizado, sino por la polémica, por ejemplo luego de llamar “cabrón” a un ciudadano que lo increpó o hacerse de palabras con la gente que no opinaba igual que él.

Como Presidente Municipal se caracterizó por tomar decisiones que se calificaron como “unilaterales” y por enfrentamientos verbales con regidores de Oposición, principalmente con la priista, Ángeles Arredondo.
La seguridad pública ha sido un tema sensible para la población y en el cual el gobierno de Alfaro no ha podido dar los resultados que se esperan.

Pese a que en las cifras que da la autoridad se ve una baja en los delitos, la percepción de inseguridad en la ciudadanía va en aumento al grado que vecinos de la Colonia Americana y comerciantes de Chapultepec y López Cotilla se manifestaron exigiendo un cambio en la estrategia.

“No he hecho nada extraordinario, no he hecho nada que sea mágico, lo único que heh hecho ha sido gobernar con decencia”, dijo el aspirante a gobernador.

El 15 de noviembre una encuesta realizada por Reforma señalaba que Enrique Alfaro encabeza las preferencias para las elecciones por la gubernatura en el estado de Jalisco con 39 por ciento.

En la encuesta respecto a alianzas, Alfaro como figura del Frente Ciudadano por México, formado por PAN, PRD y Movimiento Ciudadano, se colocó en el primer lugar con el 39 por ciento, el segundo puesto lo ocupó Arturo Zamora por el PRI, PVE y Nueva Alianza; con una amplia diferencia en el tercer lugar se ubica Carlos Lomelí de Morena y PT con el 8 por ciento; mientras que el independiente Salvador Cosío logro el 7 por ciento.

La relación de Alfaro con los medios de comunicación tampoco ha sido del todo buena, especialmente con aquellos que critican las acciones de gobierno. Primero, dijo que estarían a prueba y, posteriormente, los llamó “basura”.

También se enemistó con los comerciantes ambulantes a quienes retiró del Centro Histórico sin mediar diálogo con ellos, o con los vendedores de los tianguis navideños o de la Feria del Cartón a quienes no les dio su permiso cuando iban a instalarse en sus lugares tradicionales.

al frente de la Administración tapatía estará Enrique Ibarra Pedroza, que se ha caracterizado por una política conciliadora y basada en la búsqueda de acuerdos.