México presume tener guardadito por si concluye el TLCAN

Mientras que en Estados Unidos y Canadá aseguran que habrá un buen acuerdo y firmar el nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) México tiene instrumentos financieros para garantizar su estabilidad económica este año si concluye el acuerdo comercial.

A unos días de iniciarse en la Ciudad de México la penúltima ronda de negociaciones del tratado, un estudio del Senado, señala que ante una fallida negociación del TLC podría afectar la recepción de capitales externos, lo que presionaría el crecimiento económico, el tipo de cambio y la inflación.

Sin embargo, el documento elaborado por el Instituto Belisario Domínguez, del Senado, apunta que, para amortiguar estos efectos negativos, el país puede echar mano de sus reservas internacionales, que en 2017 cerraron con 172 mil 802 millones de dólares.

             

Debido a la estrecha relación comercial con la economía estadunidense, diversos organismos prevén que este factor podría impactar el consumo, los flujos de inversión y el comercio en México”, señala el documento realizado por la Dirección General de Finanzas del Instituto Belisario Domínguez (IBD) del Senado.

Sin embargo, apunta que son cuatro instrumentos que México puede utilizar para amortiguar efectos negativos para la economía del país: las reservas internacionales con las que cuenta, que en 2017 cerraron con un monto de 172 mil 802 millones de dólares.

La reserva internacional son divisas y oro, propiedad del Banco de México, que son invertidas en instrumentos de alta liquidez, “y que puedan ser utilizados de manera expedita ante compromisos con el exterior. El objeto de las reservas internacionales es contribuir a la estabilidad del poder adquisitivo del peso mediante la compensación de desequilibrios entre los ingresos y egresos de divisas del país”.

Por su parte, el director general del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (Comce), Fernando Ruiz Huarte, aseguró que México está interesando en un buen acuerdo aunque se postergue la negociación hasta julio.

“No hay prisa. Lo importante es hacer una buena negociación que permite a la región de Norteamérica ser más competitiva y tener un mayor crecimiento para los tres países”, dijo Ruiz Huarte.