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Michoacán también se desangra económicamente; endeudado hasta 2034

Si se aprietan más el cinturón terminará de pagar en 2034. Mientras que el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles se defiende de las acusaciones de sociedad con el crimen organizado, la economía de su estado solo escribe números rojos.

El endeudamiento progresivo de Michoacán lo coloca en el noveno lugar entre los estados con peor calificación económica del país inició en el año 2003, cuando las finanzas durante dos periodos de gobierno estuvieron a cargo del extesorero Humberto Suárez López, y terminó en abril de 2015, bajo la dirección económica de Miguel López Miranda. Su deuda financiera se incrementó 11 mil 434% en los últimos 13 años.

32 mil 709 millones es la deuda total reconocida por la SFA hasta agosto de 2016.

La cuenta 133 del gobierno del estado, conocida como “la licuadora”, ocasionó un incremento progresivo e imparable de la deuda estatal. Según la Auditoría Superior de la Federación, se destinaron recursos a fines no especificados y se esfumó una gran cantidad de dinero proveniente de la federación.

El gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, que al cierre de 2002 tenía una deuda bancaria de 152.8 millones de pesos (cifra irrisoria en términos de finanzas públicas), calculó mal las ventajas y desventajas de endeudarse.

El 9 de marzo de 2007 el gobierno de Michoacán adquirió crédito Simple con Banco Mercantil del Norte, S.A., por 600 millones de pesos. El 14 de marzo, un crédito simple con Dexia Crédito Local México, S.A. de C.V., por 971 millones 555 mil 924 pesos. Y ese mismo día, un nuevo crédito celebrado con Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, S.N.C., por 998 millones 148 mil 149 pesos. Ese mismo año se bursatilizó parte de la deuda, tras colocarse en bonos un total de 3 mil 500 millones a cubrirse en 30 años con un interés bruto anual de 4.85%.

Las consecuencias fueron nefastas. En enero de 2017 el diputado Carlos Quintana aseguró que hasta esa fecha se habían pagado 2 mil millones de pesos producto de esa bursatilización, pero aún se debían 4 mil 155 millones 390 mil 802 pesos.

“Bursatilizar una deuda es comprometer pagos hoy con dinero que llegará en el futuro”, explica Gil Corona. “Todos esos movimientos generaron una dinámica para la cual hoy no se tiene solución. En el estado actual de las cosas, Michoacán podría salir de su crisis económica en 2034, pero eso sólo si se toman rigurosas medidas de ahorro y optimización del gasto que hoy no se están tomando”.