¡Yo no las maté!, clama el doble feminicida de Naucalpan; pasará su vida en prisión

“Yo no las maté, no soy un asesino, ni un violador”, insistía Fernando González García, después de que una juez del Tribunal de Enjuiciamiento Especializado dictó prisión vitalicia por feminicidio por los asesinatos de Karen Esquivel Espinosa y Adriana Fernández Sánchez, en septiembre de 2016.

La sentencia vitalicia representa un detonante para frenar la ola de feminicidios en nuestro país, aseguró Rebeca Espinosa, mamá de la joven de 19 años.

En una carta difundida en sus redes sociales, indicó que la sentencia animará a las víctimas y ofendidos por violencia de género a denunciar y dar continuidad a los casos.

Destacó que también es una invitación a las instancias para que se preparen adecuadamente y den lo mejor de sí para lograr los resultados justos que las víctimas y sus familiares esperan y merecen.

Por su lado, como parte del razonamiento de su resolución, la juez Marina Edith Gutiérrez Hernández resaltó que la forma en que se perpetró el doble homicidio y la violación sexual, tomando en cuenta la relación de confianza que existía entre Karen, Adriana y Fernando, refleja violencia de género y acciones misóginas.

 

“Tengo plena convicción de que en el caso queda demostrado la responsabilidad penal de Fernando González García. Su acción denota desprecio a la vida y al género femenino”, refirió.

Con la cabeza agachada, detrás de los cristales de la Sala 5 de los Juzgados de Control, Juicio Oral y Ejecución de Sentencias de Tlalnepantla, Fernando hizo su declaración final: “A la fiscalía se le hace muy fácil que sea ilógica (la versión del acusado). Yo no las maté, no soy un asesino, ni un violador”.

 

Concluida la audiencia de conclusión de alegatos y reparación del daño e individualización de sanciones, realizada, la juez Marina Edith Gutiérrez Hernández resolvió que González García fue el autor material del doble homicidio, con su agravante de feminicidio.

Puntualizó que después de atacar a Adriana en la cocina de su casa, quien murió por traumatismo craneoencefálico, González García se dirigió al dormitorio, agredió sexualmente a Karen y posteriormente la estranguló. El asesino guardó en dos maletas los cuerpos de ambas mujeres y los llevó a su domicilio en la colonia El Tejocote, donde permanecieron tres días.

Durante más de seis horas la juez desahogó los alegatos finales de la Fiscalía Especializada en Feminicidios; de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México; de la asesora legal de la madre de Karen, Rebeca Espinosa de los Monteros Verduzco, y de Jorge Hernández Sánchez, hermano tutor de Adriana, así como del abogado de oficio de Fernando, Luis Cardoso, el tercer litigante que le fue asignado a lo largo de todo el procedimiento judicial.

De nada valió que en la presentación de alegatos la parte acusada insistiera en la falta de pruebas que vincularan directamente a Fernando en la comisión de homicidio, o que en todas las testimoniales únicamente refiriera su participación en el traslado de las maletas con los cuerpos hasta su casa.

La juez de Tribunal de Enjuiciamiento Especializado en delitos relacionados con violencia de género dictó el fallo condenatorio en contra de Fernando González García y confirmó la prisión vitalicia, así como la reparación por daño material (1 millón 950 mil 600 pesos) y moral paras las familias de las víctimas.

El acusado no tendrá el beneficio penal procesal y, además, deberá solicitar una disculpa pública en una audiencia de la misma calidad.