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Padre de candidata priista despojó de 90 hectáreas a ejidatarios; juez lo emplaza a desocupar

Una semana antes de que su hija, la candidata del PRI a la alcaldía de San Felipe del Progreso Dora Elena Real Salinas, pudiera ser elegida y se concretara el despojo, el juez primero civil de Primera Instancia del Distrito Judicial de Ixtlahuaca dio ocho días de plazo a José Guadalupe Real Pedraza para desocupar y entregar, de manera voluntaria, las 90 hectáreas del rancho “El Cristo” a los ejidatarios de Las Salinas, reconocidos como sus legítimos propietarios.

De no hacerlo, el acuerdo tomado el pasado 18 de junio establece que se procederá por la vía del apremio; es decir: la ejecución de la sentencia por mandato judicial.

Hace unos días, los afectados se apostaron frente al Poder Legislativo mexiquense para denunciar el despojo cometido hace 25 años por parte de Real Pedraza, el incumplimiento de los mandatos judiciales que lo obligan a regresar el inmueble y el temor de que su hija gane las elecciones y concrete el delito en favor de su padre.

   

Este rancho fue adquirido por el ejido Las Salinas el 28 de marzo de 1960 con el dinero de la indemnización por la expropiación de sus tierras en 1945 para edificar la zona industrial Vallejo.

La compra quedó inscrita el 10 de septiembre de ese año ante el Registro Público de la Propiedad y del Comercio de Ixtlahuaca bajo el asiento registral 129 y fue certificada por el notario público 120 del entonces Distrito Federal, Efraín Lazos.

No obstante, entre 1988 y 1990, aprovechando su encomienda como representante de la Reforma Agraria y la de su esposa Emma Salinas como alcaldesa, según lo exponen los ejidatarios, Real Pedraza tomó posesión física del terreno, cuya propiedad hoy ampara en un juicio de usucapión –la sentencia en su favor fue emitida por el juez Felipe Álvarez Chávez– que presuntamente ganó a Rodolfo Mata Cruz, uno de los ejidatarios ya fallecido.

Al resolver el recurso de apelación 541/2013, la Primera Sala Civil Región Toluca determinó que “el ejido de Las Salinas tiene pleno dominio sobre el predio” y condenó a Real Pedraza “a desocupar y entregar el bien a la parte actora, con todos sus frutos y accesiones”.

La sentencia, sin embargo, no se ha acatado, a pesar que el 10 de abril de 2014 el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Segundo Circuito negó el amparo a José Guadalupe Real; el 11 de febrero de 2015 la Segunda Sala resolvió desechar su demanda, y el 9 de junio de ese mismo año se confirmó la negativa a ampararlo.

En contraste, el 18 de septiembre pasado, al resolver el expediente 462/2015, la justicia de la Unión amparó y protegió a los ejidatarios, pero a la fecha ningún juez les había dado posesión del rancho con el argumento de que hay supuestos nuevos compradores que han promovido diversos amparos en curso.

De acuerdo con los ejidatarios, no existen documentos que amparen esa compra-venta, que además viola la sentencia del 5 de octubre de 1993 emitida por el Tribunal Unitario Agrario, en el sentido de que debía suspenderse todo trámite relacionado con la venta, escrituración o cualquier otro acto jurídico tendiente a modificar el estado legal del rancho.