Papa Francisco acaba con gran negocio de la Iglesia: misas no se pagan

A correr la voz. Es algo que se dice en la Biblia, pero que no se respeta, por ello el Papa Francisco con el rostro molesto, insistió que nadie puede pedir dinero por oficiar una misa y que si se quiere se puede dar un donativo pero que son “gratuitas”.

Al referirse en su catequesis, durante la audiencia general celebrada en el aula Pablo VI del Vaticano, sobre las intenciones de oración que se pronuncian durante las misas, como en el caso de los difuntos, Francisco remarcó que “la misa no se paga”.

El Papa indicó que es muy común que los fieles le hagan a sus sacerdotes la siguiente pregunta: “Ah, padre, ¿cuánto debo pagar para que pongan mi nombre ahí?”.

“¡Nada! La misa no se paga, la misa es el sacrificio de Cristo, que es gratuito. Si quieres dejar una limosna, ¡déjala!, pero no se paga, es importante entender esto”, dijo molesto Su Santidad.

Añadió que los fieles pueden contribuir si quieren con un donativo, pero que “nunca se paga”.

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”, reza la Biblia en el 2 Corintios 9, 7.

Francisco dedicó la catequesis a las varias fórmulas de plegaria eucarística y pidió que “el Señor nos conceda hacer de nuestra vida una eucaristía, que sea acción de gracias, don de amor y de comunión”.

Afirmó que “la Iglesia católica ha querido que las oraciones se hiciesen en el idioma que la gente entienda, para poder así unirse a la oración del sacerdote”

También explicó que Jesús fue clarísimo cuando dijo “este es mi cuerpo y mi sangre” y por tanto durante la eucaristía “no se debe pensar cosas extrañas. Es la fe”.

Por último, indicó que en la misa se consagra la eucaristía, que “contiene el cuerpo y la sangre de Jesús”, por lo tanto, quienes participan en ella deben concentrarse en este hecho, dejando atrás los “pensamientos raros” que solo provocan distracción.