Ni un partido más de la NFL en México; ya con Trump basta de insultos a nuestro país

El entrenador en jefe de los New England Patriots, Bill Belichick, quien el fin de semana pasado estuvo en el Estadio Azteca, aseguró que no le gustaría regresar a México

Belichick, así como lo hizo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó el doble. Tras una contundente victoria sobre Oakland Raiders en, el coach de New England se paró frente a los medios divididos entre nacionales y estadounidenses.

“Hubo una gran multitud esta noche con mucha energía, un estadio genial. Fue emocionante jugar aquí y dirigir aquí”, se pronunció, para luego responder a la pregunta sobre si le gustaría volver.

“No tengo ningún control sobre eso, yo solo entreno al equipo. Llegamos, fuimos al hotel, tuvimos nuestras reuniones anoche. Vinimos aquí y jugamos el partido, eso fue más o menos para nosotros. Hermoso lugar, pero nosotros vinimos de negocios”, indicó.

Pero tan pronto regresó a Estados Unidos, Belichick optó por cambiar por un discurso menos “correcto”, al ser entrevistado en el programa WEEI’s Dale and Holley Show.

“Fuimos afortunados de que no hubiera erupciones volcánicas, terremotos o cualquier otra cosa mientras estábamos allí. Están dos franquicias de NFL en un área donde no sé qué tan estables eran las placas geológicas debajo de nosotros, pero nada sucedió, así que fue bueno”, dijo Belichick ya en Estados Unidos.

Cuando New England realizó su visita protocolaria a la Casa Blanca, Trump comparó su triunfo sobre Hillary Clinton en las elecciones con la remontada, tras un déficit de 25 puntos, de los Pats en el Super Bowl LI.

Ante esas declaraciones el diario  New York Times  publicó un artículo denominado: “El incómodo romance entre Donald Trump y New England Patriots”, pues no existe mayor cercanía entre un equipo de NFL y un presidente desde Richard Nixon y Washington Redskins hasta ahora con la relación Trump-Pats.