Peña impone otro récord; ha sido la Presidencia más cara para los mexicanos

Sabemos cuánto gana el Presidente, pero no en qué gasta su salario. En cinco años mantener la residencia de Los Pinos nos ha costado a los mexicanos 18 mil 520 millones de pesos, lo que la ubica como la más costosa que ha tenido el país, y todavía falta el año de Hidalgo.

En relación a las pasadas administraciones la de Peña ha superado en 23.8 por ciento lo que se erogó con Felipe Calderón y en 33.7 por ciento en la Administración de  Vicente Fox, según datos revelados por la Secretaría Hacienda y publicados por el diario Reforma.

El 2017 fue el periodo más costoso para los mexicanos y supera por mucho el 6% de la inflación debido a los excesos, ya que el Congreso aprobó mil 820 millones de pesos y al concluir el ejercicio lo erogado fue 3 mil 661 millones, es decir, 101 por ciento más.

Presidencia siempre ha hecho uso de su facultad de despacharse tanto dinero como quiera, y ha duplicado el presupuesto que le aprueba el Congreso, lo cual significa que el trabajo de los legisladores no tiene importancia para la Presidencia.

             

Entre 2013 y 2017, el gasto total ejercido por la Presidencia excedió en 6 mil 748 millones lo aprobado por el Congreso.

Desde 2013 y hasta el año pasado, la única explicación que ha dado Hacienda ha sido que se ha necesitado más dinero para garantizar la seguridad de la Presidencia.

Por ejemplo, De acuerdo con datos de la última Cuenta Pública, en 2016 la Coordinación General de Administración de la Presidencia contó con un presupuesto aprobado de 506.6 millones de pesos pero gastó 975.2 millones.
Eso quiere decir que dentro de la Oficina presidencial no sólo ha gastado más el Estado Mayor Presidencial.

También en ese 2016, tanto el Estado Mayor y el Transporte Aéreo Presidencial contaron con presupuestos de 457 millones y 402 millones, respectivamente, pero registraron egresos superiores a los 900 millones cada uno, con comportamiento similar en 2014 y 2015.

Para Mariana Campos Villaseñor, Coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas en México Evalúa, hay poca claridad de las prioridades en la asignación de recursos y una presupuestación poco realista.

Agregó que por la falta de transparencia, no es posible saber si estos gastos adicionales se dan por mayores ingresos o si están consumiendo el presupuesto de programas que podrían atender necesidades de la población.