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Pieza K no era necesaria; último acto de corrupción de la Conagua

La llamada pieza K invertida, es innecesaria, solo creo pánico entre la gente ante la falta de agua y justificó un gasto de 500 millones de pesos para la Comisión Nacional del Agua (Conagua), obra fallida con la cual se despide la administración de Enrique Peña Nieto.

“La K tenía una función de redundancia que no es indispensable, habría que ver qué evaluación hacen las siguientes autoridades de la Conagua, si les interesa esa redundancia o no y si van a hacer una interrupción igual a la ciudad, ya estudiando bien en dónde falló el diseño”, dijo el

director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex), Ramón Aguirre.

“Creo que es un problema de diseño del atracamiento para que no se moviera la K… la K no te estorba, pero no la necesitas, o sea es una redundancia, te puede llegar en un momento a servir, pero no es tan indispensable”, reafirmó.

-¿Entonces es una exageración decir que fracasaron las obras?, se le cuestionó.

-“Pues fracasó la K, pero todo lo demás se terminó, y el objetivo principal que era contar con dos líneas sí se tiene”, respondió el funcionario.

El titular de Sacmex descartó pasar la factura a la Conagua por los gastos para mitigar la emergencia, a una semana del corte al suministro de agua que ha mantenido en vilo a los capitalinos.

Ramón Aguirre dio a conocer que debido a que el corte de agua se extendió de 72 a más de 150 horas, la inversión en el operativo de atención a la ciudadanía subió de 60 a 65 millones de pesos, no obstante descartó pasar la factura a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), responsable del Cutzamala.

Aunque admitió que ya se entró al proceso de recuperación, el titular del Sacmex llamó a la ciudadanía a continuar con el uso responsable del agua, ya que este episodio demostró que se puede vivir con menos litros al día, ya que el consumo promedio habitual es de 120 litros por persona al día y en esta sequía bajó a 40 litros por persona al día.