El presidente de EU no será bienvenido en ningún país del mundo

  Que a casi cualquier jefe de estado, llámese Rey, Monarca, Príncipe, Emperador, Presidente, Primer Ministro y otros títulos similares que a través de la historia les han sido asignados como mandatarios de las naciones del mundo, es una costumbre que sean recibidos con una agenda pletórica de honores, discursos elocuentes a la nación que representan y a su investidura. Algunos, además de las formas del protocolo diplomático son elocuentemente vitoreados a su paso por los ciudadanos locales de las naciones visitadas.

Que desde hace varias décadas los presidentes norteamericanos han sido quienes encabezan esas manifestaciones de euforia positiva, principalmente en las naciones de la mayor geografía mundial, salvo algunos gobiernos hostiles al capitalismo y la democracia.

Que el todavía presidente de Estados Unidos, cuando emprende una gira a cualquier rincón del mundo es noticia grata para sus anfitriones y tiene un seguimiento mundial noticioso de cualquier declaración o anécdota que se desarrolle a donde viaja.

Que sin embargo, es seguro, que el triunfador de la elección presidencial del país más poderoso de la tierra y por lo mismo próximo presidente de Estados Unidos no gozará en ningún rincón de la tierra de esa tradicional bienvenida y por lo mismo carecerá de vítores y manifestaciones amistosas. Todo lo contrario. Se encontrará con un público molesto y, sin exagerar, nadie querrá que visite su amado país.

Que ¿quiénes se sentirán identificados con un auténtico ignorante, racista, patán misógino y pagado de sí mismo que ha sido apoyado por un pueblo que lo ha ungido y se ha empeñado, contra toda ética y moral dejándose engañar y convencer en la caduca supremacía racial, que dominan al mundo, no por sus valores, sino por ese complejo que a través de la historia se han pasado tantas penurias, abusos y discriminaciones. Y no ha sido exclusivo de los norteamericanos, quienes se autoproclaman “líderes del mundo libre”, sino por tanto dictadorzuelo y dictadorzuelazo.

Que si la mitad de los votantes de los estados Unidos invistió a un ególatra ignorante, ellos serán quienes lo sufrirán con graves consecuencias mundiales. No esperen que los millones de habitantes de este planeta lo reciban con los brazos abiertos. El repudio universal está garantizado. Quédese en su casa señor Trump, ahí “nada más” otros 60 millones de sus conciudadanos lo repudian.

 

Close
Por favor ayuda a este sitio
Haz click en cualquier botón para seguir creciendo