El PRI se niega a tratar castigos de corrupción por Odebrecht

Tienen el tema atorado en la PGR y en la Cámara de Diputados los priistas le dieron la vuelta cuando se proponían a tratar asuntos de corrupción y sanciones a servidores públicos que hayan caído en actos de corrupción por el caso Odebrecht en el Proyecto Etileno XXI.

El PRI en la Cámara de Diputados evitó la discusión de sanciones a servidores públicos por contratos que otorgaron a Odebrecht con el Proyecto Etileno XXI, al tiempo que diputados de la coalición Por México al Frente reclamaron la corrupción en el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Nahle denunció en tribuna que, de acuerdo con la ASF, el contrato por Etileno XXI generó pérdidas a Pemex por 2 mil millones de pesos en 2016, debido a que no se puede abastecer suficientemente a la empresa del gas etano.

“Son los tipos de negocio que tienen hundido a México”, reclamó en tribuna.

             

Cuando se ponía a votación en tablero electrónico un punto de acuerdo presentado por la diputada de Morena Rocío Nahle, los legisladores del PAN, PRD y MC desplegaron una manta del largo de la Mesa Directiva con la leyenda “Hijos de la Estafa Maestra”, con las fotos del presidente Enrique Peña Nieto, el exgobernador de Veracruz Javier Duarte, Rosario Robles y del candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade.

El punto de acuerdo presentado por la diputada o Nahle, fue rechazado con 182 votos en contra y 160 votos a favor, decisión de la cual se ufanaron los priistas.
Con aplausos y gritos de festejo, los priistas celebraron que impidieron, con 182 votos en contra y 160 a favor, la discusión de urgente y obvia resolución de la propuesta de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) iniciara las acciones legales para generar la sanción a funcionarios que firmaron indebidamente el contrato que favoreció a la empresa Braskem, filial de Odebrecht.

Los diputados del Frente también desplegaron mantas con las fotos de Robles, señalando los desvíos que detectó la ASF por mil 747 millones de pesos; otra con Duarte, con la cifra de 60 mil millones de pesos que también observó la Auditoría a lo largo de su gestión; y una más, con Meade, con la cifra de 500 millones de pesos, que en las auditorías sobre 2016 se detectaron en su gestión en Desarrollo Social.