Proceso electoral: 68 ejecuciones y 117 agresiones a políticos; y va en aumento

Lejos de disminuir, las ejecuciones de políticos y aspirantes a puestos de elección popular sigue creciendo, de acuerdo al Segundo Informe de Violencia Política en México, realizado por la Unidad de Análisis en Riesgos de Seguridad de Etellekt Consultores.

En apenas un mes, los asesinatos y agresiones de este tipo aumentaron 26 y 41 por ciento, respectivamente.

Desde el inicio oficial del proceso electoral, en septiembre pasado, hasta el 8 de marzo los analistas contabilizaron 68 asesinatos de políticos y 117 agresiones directas, mientras que un mes antes se tenía registro de 54 homicidios y 83 agresiones.

Al menos 19 de las víctimas —27 por ciento del total— de homicidio eran precandidatos a alcaldía  o diputaciones locales, ocho de ellos asesinados en Guerrero y tres más en Puebla; ambas entidades conforman el mayor riesgo, de acuerdo con el análisis de la consultora.

   

Tan sólo en el último mes, cinco precandidatos fueron asesinados, mientras que también cinco fueron amenazados de muerte o intimidados por parte del crimen organizado.

En total, en el periodo de intercampañas hubo 12 precandidatos que fueron amenazados en 10 entidades del país, principalmente en el centro y sur de México.

“Desde amenazas de muerte de parte del crimen organizado, allanamientos, disparos y denuncias de precandidatos por presuntas amenazas recibidas de parte de autoridades estatales y locales para forzarlos a renunciar a sus aspiraciones”, señala el informe.

Los tipos de ataque preferidos son el uso de comandos armados, utilizados en casi siete de cada 10 incidentes, seguidos de la tortura, presente en 13 por ciento de los casos, pero también se tiene registro de asesinatos en solitario, asaltantes, riñas o ataques con armas blancas.

“El 68% de las víctimas fueron ejecutadas por comandos armados; en ocho de estos casos, las víctimas fueron previamente “levantadas” y halladas días después con señales de violencia extrema”, afirma el informe de Etellekt.

Los políticos y aspirantes de los cinco partidos principales en el país, por su número de militantes y simpatizantes, fueron el principal objetivo de los asesinatos ya que PRI, PRD, PAN, Movimiento Ciudadano y Morena engloban 84 por ciento de los casos.

“Los asesinatos ocurrieron en entidades castigadas por organizaciones criminales dedicadas a la producción de amapola en Guerrero y al robo de combustibles en los estados de Puebla, Veracruz, Hidalgo, Tamaulipas y Estado de México”, destaca la investigación.

De las 32 entidades del país, al menos seis, se consideran de riesgo “muy alto”, por la cantidad de homicidios de políticos y de agresiones registradas para este sector. Guerrero, Veracruz, el Estado de México, Puebla, Oaxaca y Michoacán ocupan los primeros lugares.

En el caso de Guerrero, casi duplica el número de asesinatos con respecto al estado que le sigue, Veracruz, con 15 y 8 asesinatos de políticos, respectivamente. En Veracruz, en cambio, las agresiones a familiares de políticos son lo más alto con cinco incidentes.

Sólo en nueve estados del país no se ha registrado ningún asesinato de políticos, pero tampoco están a salvo de la violencia. La totalidad del país ha registrado, al menos, algún incidente de violencia en contra de este sector de la población.

En Sinaloa se registró un atentado contra familiares, en Sonora un caso de intimidación y amenazas, lo mismo que en Yucatán, y en la Ciudad de México se tiene registro de un caso de agresiones físicas. Esta última, es la única entidad considerada como de riesgo bajo.