Robo de combustible encuentra en el Edomex su nuevo paraíso

La corrupción de las autoridades ha permitido que el Estado de México se convierta en un paraíso para los ladrones de combustible, en especial la zona norte del estado que gobierna el priista Alfredo del Mazo, primo del presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

La pobreza de la zona norte de Toluca, capital del estado, ha permitido que los mismos habitantes al recibir un poco de dinero impidan que los policías que no están en nómina de los llamados huachicoleros ingresen al territorio que se caracteriza por brechas solitarias en terracería, terrenos de cultivos de milpa que lo cubren todo.

En el Valle de Toluca el aseguramiento en tomas clandestinas en ductos de Pemex rebasa los 30 mil litros, según informes de la Policía Federal. El crimen organizado es el principal causante.

En los últimos 15 días, dos tomas clandestinas en la zona norte de Toluca, provocaron el derrame de miles de litros de hidrocarburo.

Una de esas calles de terracería típicas en la entidad, la Venustiano Carranza, conduce hasta un predio de unos 800 metros cuadrados, disfrazado de bodega, y donde el pasado 20 de junio se descubrió un túnel que conducía hasta un ducto de Pemex por las profundidades.

Una metodología nunca antes vista para robar hidrocarburo, que incluso pudo tener intervención de ingeniería civil, sostuvieron fuentes consultadas.

Esto motivó a que la Procuraduría General de la República (PGR) considerara realizar un cateo en todos los domicilios cercanos al túnel, casas con apariencia de bodegas pequeñas, sin embargo no se ejecutó, revelaron fuentes policíacas.

Pocas casas se observan sobre los terrenos de milpa, la mayoría de una sola planta, aunque sobresalen algunas con fachadas estilo americano. A decir de los propios habitantes, supuestamente se trata de viviendas de los huachicoleros.

Según las autoridades han sido células del crimen organizado de Puebla las que han emigrado hasta el Estado de México para instalarse y también han trasladado su tecnología para hacer el robo de combustible, que hasta hace unos meses era más rústico.