Seguro Popular se convirtió en la “caja chica” de 28 estados

Comercializan con la salud de la población. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó malos manejos de los recursos federales asignados en 28 de las 32 entidades del país para el Seguro Popular.

De acuerdo con el informe de la ASF, el monto de las irregularidades asciende a casi 6 mil millones de pesos.

El programa que permite acercar servicios de salud y tratamiento de enfermedades graves como cáncer o VIH a población vulnerable, se contagió del cáncer de la corrupción, según el informe de la Auditoria Superior.

Michoacán, Estado de México, Oaxaca, Chiapas y Veracruz, son las entidades con los montos más altos de recursos del Seguro Popular reportados con irregularidades, y de hecho concentran por sí solos casi el 50 % de todo el total observado por los auditores.

Los casi 6 mil millones reportados con posibles anomalías, cerca de 4 mil 500 millones son recursos que las entidades aseguran haber gastado pero se desconoce en qué o no hay documentos suficientes que lo comprueben. El resto es dinero que no se gastó, pero tampoco se regresó, es decir, son subejercicios.

Oaxaca, por ejemplo es la entidad con la mayor cantidad de recursos del Seguro Popular mal manejados, en 2016, fue Oaxaca con casi mil millones de pesos reportados por los auditores. De ese total, hay 262 millones de pesos de subejercicio, es decir dinero que no se gastó pero tampoco se regresó a la Secretaría de Hacienda. El resto son recursos que se presume fueron desviados.

En segundo lugar, en cuanto anomalías se refiere está el Estado de México presentó el monto más alto de recursos mal manejados según los auditores: más de 830 millones de pesos, de los cuales solamente 70 millones son de subejercicio mientras que el resto es posible dinero desviado de su objetivo original.

La ASF reportó que la administración de Eruviel Ávila transfirió a distintas cuentas bancarias los recursos del Seguro Popular, mismos que debieron permanecer solo en la cuenta autorizada para ello.

Otro caso parecido es el de Durango, donde el 55 % de los recursos del Seguro Popular revisados presentan distintos tipos de anomalías. El monto observado asciende a  191 millones 727 mil pesos.

Entre las anomalías detectadas en este estado: la supuesta compra de medicamentos por casi 160 millones de pesos de los cuales no hay información alguna de su adjudicación por lo que no es posible verificar que el procedimiento haya sido el correcto, ni que los precios que se pagaron se ajuste a lo establecido a los catálogos para esta material.