El Tribunal Electoral falla a favor de Meade; busca que la gente lo conozca

Primer golpe a favor del candidato del PRI, lo quieren juntar con los grandes. El candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) no levanta en las encuestas, por lo cual presentarse en televisión le vendría muy bien, así que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) estableció, por unanimidad de votos, romper el acuerdo con el Instituto Nacional Electoral (INE) el debate en medios de comunicación entre dos o más candidatos para los comicios del 1 de julio.

A favor del negocio, la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), Partido de la Revolución Institucional con José Antonio Meade Kuribreña y Televisión Azteca S.A. de C.V. fueron quienes impugnaron dicha medida del órgano electoral con el argumento de que excedían en sus facultades reglamentarias para ejercicios de reflexión, mesas de debates y análisis u opinión.

Los medios de comunicación, quienes venderían el espacio informativo de esos debates argumentaron que el INE tiene conductas que no dejan hacer el trabajo periodístico de los comunicadores y periodistas, inhibe a la prensa libre y que está no nutre a la esfera pública de los acontecimiento en el proceso electoral rumbo a los comicios de 2018.

En un comunicado el TEPJF, explicó que no debe haber mayor impedimento a la libertad de expresión a las establecidas en los criterios jurisprudenciales, esto al acuerdo INE/CG112/2018 por la consultas del Partido del Trabajo y Morena al periodo de intercampañas.

La Sala Superior mencionó que el INE no tenía la facultad para la regulación de los debates en intercampañas, aunque no la emisión de la opinión no supuso un ejercicio de la facultad reglamenta de la autoridad electoral, pese a no haber lineamientos generales y obligatorios, esto sí podría traer algún efecto en los derechos de libertad de expresión e información no justificados.

El INE no advirtió que bajo su jurisdicción, su opinión podría incidir en el ejercicio de los sujeto obligados, ya que no hay un activo escrito que exprese qué pueden hacer los candidatos con los medios de comunicación.