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A Trump ni a Melania le importa, el mensaje oculto de la primera dama ante migrantes

A Melania no le importó, ¿y a ti? La esposa del mandatario, Melania Trump, viajó a la frontera de Estados Unidos y México para visitar un refugio de niños migrantes, pero el viaje llamó la atención no por su acción, sino por la elección de su vestuario.

Cuando abordó su avión desde la base aérea Andrews, llevaba una chaqueta de color verde olivo. La parte posterior de la chaqueta decía: ‘Realmente no me importa ¿y a ti?’, en letras de estilo grafiti blanco. La chaqueta de 39 dólares es de la última temporada de Zara.

Al bajar del avión, en McAllen, Texas, ya no llevaba la polémica chamarra que para algunos cibernautas era un claro mensaje a lo que consideraron fue solo montaje para que los estadounidenses creyeran que todavía hay buena relación en el matrimonio, y que Trump la tomaba en cuenta.

Esta no es la primera vez que Melania Trump causa polémica por su vestuario. En agosto de 2017, la primera dama decidió usar unos tacones de aguja negros en su visita a los damnificados por la tormenta Harvey, también en el estado de Texas.

Mensaje a los medios: Trump

En realidad no me importa, ¿y a ti?’, que estaba escrito en la parte posterior de la chaqueta de Melania, se refiere a los Medios de Comunicación Falsos ¡Melania se ha dado cuenta de lo deshonestos que son, y a ella realmente ya no le importa!”, escribió Trump en Twitter.

El presidente se pronunció así horas después de que saliera a la luz una fotografía que mostraba a la primera dama vestida con una gabardina caqui con la frase “En realidad no me importa, ¿y a ti?” escrita en mayúsculas blancas en la espalda.

La portavoz de la primera dama, Stephanie Grisham, restó importancia a la elección de vestuario al ser preguntada por los periodistas.

“Es una chaqueta. No había ningún mensaje oculto. Después de la importante visita a Texas de hoy, espero que los medios no vayan a elegir centrarse en su vestuario (como hicieron el año pasado con sus tacones altos)”, afirmó Grisham.

Las presiones internacionales ni los supuestos reclamos de su esposa e hija para que no siguiera separando familias no le importaron, solo piensa en el Premio Nobel de la Paz, pues si lo Barack Obama, él también debe tenerlo.