Gobernador de Chiapas ya negoció con la CNTE, creará proyecto alterno para educación

Hasta casa les pondrá. El gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, perteneciente al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) destinará una tajada presupuestal par la Coordinador Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la reforma educativa del actual sexenio la hará a un lado.

Manuel Velasco se comprometió que para el próximo ciclo escolar, el actual ya concluyó en medio del paro nacional, a financiar el Proyecto de Educación Alternativa (PEA), que impulsa la CNTE para definir sus propias evaluaciones y planes de estudios.

Sin dar a conocer la cifra de los recursos públicos que manejará la CNTE señaló que garantizar un presupuesto económico para la operación del PEA y para terminar la construcción del edificio que será la sede del nuevo proyecto educativo.

Velasco autorizó la contratación de 24 plazas para profesores comisionados a la operación del PEA, quienes comenzarán a laborar en el inicio del ciclo escolar 2018-2019.
El nuevo modelo chiapaneco contempla que sean integrantes del Movimiento Magisterial y Popular quienes evalúen a los profesores, así como padres de familia y la comunidad, lo que viola la Ley General del Servicio Profesional Docente promulgada en 2013 por el presidente Enrique Peña Nieto.

Además, busca primero capacitar a los maestros y después evaluarlos; sin embargo, precisa, los docentes que no pasen las pruebas no dejarán de prestar su servicio y el magisterio se encargará de capacitarlos para mejorar sus métodos de enseñanza.

“La evaluación será horizontal y holística, que no solamente se reduzca a la medición. Que tome en cuenta los factores políticos, económicos y sociales en que se desenvuelve la comunidad escolar”, explicó José Luis Escobar, presidente de la Comisión Estatal de Educación Alternativa de la sección 7, encargada de la aplicación del esquema.

El gobernador y su secretario de Educación, Eduardo Campos Martínez, aceptaron terminar la construcción de un edificio destinado para la operación del nuevo plan educativo, cuya primera etapa costó 20 millones de pesos: 5 millones se invirtieron en el terreno, y 15 millones, en la edificación.